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La pandemia altera el futuro del petróleo

Tres informes de referencia coinciden en el enorme impacto que ha tenido la pandemia en el sector energético, especialmente en el petróleo, para el que se prevé un descenso de la demanda mundial a largo plazo.


Desde los primeros meses de 2020, la crisis generada por la COVID-19 ha golpeado con fuerza todos los sectores de la sociedad. Las consecuencias, de sobra conocidas, se reflejan en una importante ralentización de la economía mundial, algo que ha incidido de forma directa en el sector energético.

El petróleo, la fuente de energía dominante en el mundo, vivió un escenario crítico en los primeros meses del año del que tardará tiempo en recuperarse. Es cierto que las previsiones apuntan a que seguirá dominando el mix energético a largo plazo, pero la pandemia, la transición hacia la descarbonización y el impulso de las energías renovables anticipan una caída de la demanda.

Así lo ponen de manifiesto en su edición de 2020 tres de los informes más influyentes del sector: el World Energy Outlook, elaborado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el World Energy Outlook, impulsado por la Agencia Internacional de la Energía; y el Energy Outlook, de la petrolera BP.

EL PETRÓLEO SEGUIRÁ DOMINANDO EL MIX ENERGÉTICO EN EL FUTURO, PERO FACTORES COMO LA DESCARBONIZACIÓN O LAS RENOVABLES REDUCIRÁN SU CUOTA
WORLD OIL OUTLOOK 2045 – OPEP

La Organización de Países Exportadores de Petróleo recorta sus proyecciones de crecimiento de la demanda de petróleo a largo plazo, rebajando la demanda mundial en más de un millón de barriles diarios en el horizonte 2045 hasta alcanzar una cifra de 109,1 millones de barriles. Para ese año, el petróleo seguirá dominado el mix energético, aunque con menor cuota en comparación con las cifras del informe de 2019, pasando del 31,5 al 27,5%.

El informe estima que la demanda global en 2020 caerá hasta los 90,7 millones de barriles al día, respecto a los 99,7 millones del año anterior, pero que comenzará a recuperarse en 2021 y no lo hará por completo hasta 2023.

Por países, la OPEP considera que los pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico alcancen una demanda de 47 mb/d entre 2022 y 2025, pero disminuirá hasta los 35 mb/d para 2045. Por su parte, los países fuera de la OCDE pasarán en ese periodo de 22,5 mb/d hasta los 74,3 mb/d. “Los principales sectores de la economía que impulsarán el crecimiento de la demanda de petróleo hasta 2045 serán el petroquímico, aviación y transporte. El único sector donde la demanda de petróleo disminuirá es la industria energética", dice el informe.

Más información sobre el World Oil Outlook 2045


WORLD ENERGY OUTLOOK 2020 – AGENCIA INTERNACIONAL DE LA ENERGÍA

La última edición del informe se centra especialmente en el impacto del coronavirus en el sector energético. La Agencia estima que la demanda mundial se reducirá en un 5% en 2020, las emisiones de C2 relacionadas con la energía en un 7% y la inversión en un 18%.

Además, analiza las previsiones para la próxima década a partir de cuatro escenarios. De mantenerse las políticas anunciadas hasta ahora, la demanda mundial de energía se recuperaría a su nivel anterior a la crisis a principios de 2023. En caso de una pandemia prolongada y una recesión más profunda, esto no sucederá hasta 2025. En todos los escenarios, las energías renovables adquieren un papel protagonista, sobre todo la solar.

En materia de cambio climático, el informe prevé que las emisiones globales se recuperen más lentamente que después de la crisis financiera de 2008- 2009; sin embargo, el mundo todavía está muy lejos de una recuperación sostenible.

Más información sobre el World Energy Outlook 2020


ENERGY OUTLOOK 2020 – BP

El informe analiza tres posibles escenarios de evolución para el sector energético en los próximos 30 años y en ninguno de ello el petróleo vuelve a los niveles anteriores a la pandemia. Según las previsiones, la caída de la demanda será del 10%, el 55% y el 80% para 2050 en función de la exigencia de las políticas impulsadas.

Sí coinciden los tres escenarios en que la demanda energética mundial seguirá creciendo, pero cambia respecto a anteriores ediciones, cediendo protagonismo a los combustibles fósiles en favor de las energías renovables, lideradas por la eólica y la solar, y destacando el impulso de la electrificación de la economía.

El CEO de BP, Bernard Looney, considera que las emisiones mundiales de CO2 siguen por una “senda insostenible”, pero, como muestra el informe, “con medidas políticas decisivas y más alternativas bajas en carbono, tanto de empresas como de consumidores, la transición energética aún es posible”.

Más información sobre el Energy Outlook 2020