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Ecocombustibles para descarbonizar la economía

La industria del refino europea ha diseñado un plan para impulsar los combustibles líquidos bajos en carbono como medida para reducir las emisiones y alcanzar la neutralidad climática en 2050.


La Unión Europea (UE) se ha fijado la meta de alcanzar la neutralidad climática antes de 2050. Esto supone retirar de la atmósfera la misma cantidad de dióxido de carbono emitido, lo que dejaría un balance cero, también llamado huella cero de carbono. Sin duda, un objetivo ambicioso que necesita de la colaboración de toda la sociedad, y a todos los niveles, para tener éxito.

Uno de los sectores que más puede contribuir a la deseada neutralidad es el del refino, consciente de que evolucionar el actual modelo de combustibles líquidos tradicionales es una condición necesaria. Por ello, desde hace tiempo, asociaciones como Fuels Europe, principal representante de la industria en Europa y homóloga de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), trabajan en diseñar estrategias que ayuden a avanzar por el camino de la descarbonización.

En este contexto se enmarca el plan de Fuels Europe para impulsar e introducir los ecocombustibles (combustibles líquidos bajos en carbono) en el sector del transporte. En concreto, se ha marcado el objetivo de producir 30 millones de toneladas anuales en 2035, lo que, según la asociación, “supondría una reducción de emisiones de CO2 con un suelo mínimo estimado de 100 millones de toneladas al año para esa fecha y la neutralidad de emisiones en 2050 en Europa”.

Más limpios, menos huella

Los ecocombustibles son carburantes producidos a partir de residuos (agrícolas, forestales o urbanos), CO2 capturado e hidrógeno verde (obtenido a través de la electrólisis del agua). Con ellos, será posible descarbonizar sectores en los que actualmente no hay alternativas tecnológicas, como la aviación, la navegación y, en buena parte, el transporte pesado.

De igual forma, serán una medida complementaria y coste-eficiente en el transporte ligero. Por un lado, ayudarán a reducir el gasto de desplegar la infraestructura de recarga para el coche eléctrico. Por otro, reducirán la necesidad de renovar el parque móvil actual, puesto que los ecocombustibles son perfectamente aptos en motores de combustión y, de hecho, ya se utilizan.

En españa, el impulso a los ecocombustibles llevaría asociada una inversión de miles de millones para transformar las refinerías

En España, el Gobierno ha aprobado el ‘Plan de Impulso de la Industria de la Automoción, hacia una Movilidad Sostenible y Conectada’, con la meta de favorecer la evolución de la industria del automóvil y la renovación del actual parque de vehículos, uno de los más envejecidos de la UE. La AOP cree firmemente que, como complemento a este tipo de medidas, es necesario apoyar la producción y uso de ecocombustibes para conseguir una reducción todavía mayor de las emisiones.

Un ejemplo para ilustrar esta teoría: un coche nuevo emite un 30% menos de CO2 que otro con más de diez años de antigüedad. Si a esa eficiencia le sumamos el uso de combustibles de nueva generación, los resultados serán evidentes y la reducción de gases de efecto invernadero ya no dependerá solo de factores como el coche eléctrico.

Una oportunidad real

De acuerdo con el director general de Fuels Europe, John Cooper, “es una estrategia ambiciosa para conseguir que el transporte contribuya a la neutralidad climática de la Unión Europea, pero sabemos que la industria petrolífera quiere y puede contribuir de manera decidida a cumplir los objetivos”.

En España, el impulso de los ecocombustibles llevaría asociada una inversión de miles de millones para transformar las nueve refinerías del país e introducir nuevas tecnologías, además de construir nuevas plantas industriales para su producción. El resultado: sustituir el petróleo como fuente de energía por otras materias primas, como los residuos forestales, urbanos o plásticos.

Esta transformación del sector ya está en marcha, con proyectos en desarrollo en toda Europa. Algunos de los más destacados son la planta de combustibles sintéticos que Repsol-Petronor construirá en Bilbao, la biorrefinería en Gela (Italia) en la que ENI ya produce biocombustibles a partir de deshechos o el proyecto de BP para suministrar carburantes al aeropuerto de Hamburgo (Alemania) a partir de hidrógeno verde.


Una estrategia integral

El uso de ecocombustibles como vía para descarbonizar la economía está alineada con la Visión 2050 que Fuels Europe presentó en 2018, en la que recogía la estrategia de la industria del refino en la transición energética europea. En España, la AOP lanzó en 2019 su plan ‘Evolución hacia los Ecocombustibles’, que concreta las rutas tecnológicas que debe seguir esta industria y la distribución para neutralizar las emisiones. Todo ello con el fin de alcanzar la neutralidad climática en 2050.

Colaboración de CLH

El pasado mes de febrero, el Grupo CLH llegó a un acuerdo con la AOP para unir fuerzas e impulsar conjuntamente medidas que permitan avanzar en la descarbonización del sector y la lucha contra el cambio climático, entre las que destaca el desarrollo de combustibles líquidos bajos en carbono.