Personas | Las dos caras

Emergencia social: en CLH seguimos respondiendo
TAN BÁSICO COMO COMER. El impacto económico de la pandemia está privando a muchas familias de poder llevar alimentos a sus hogares.

¿Nuestro reto? Alcanzar 50.000 euros en donaciones de la plantilla, cantidad que CLH doblará, y ofrecer a Cruz Roja 100.000 euros para que atienda las necesidades de alimentación de colectivos en dificultad por la COVID-19.


En el mes de marzo, cuando se declaró el estado de alarma en España, Cruz Roja puso en marcha el Plan Responde, que ha supuesto la mayor movilización de recursos de la organización y que, desde su origen, está destinada a dar respuesta a las consecuencias provocadas por una situación extraordinaria: la pandemia de la COVID- 19.

Ante un primer escenario desolador, en el que los contagios y los ingresos hospitalarios no dejaban de aumentar, desencadenando así una enorme emergencia sanitaria en el país, la iniciativa de Cruz Roja se centró en la adquisición de equipos de protección individual (mascarillas, buzos o gel hidroalcohólico) para su posterior reparto, si bien el mercado estaba desabastecido y los artículos tenían unos precios desorbitados.

A esta emergencia sanitaria se sumó una gran urgencia social: “Mucha gente perdió su trabajo, vivía al día y no tenía para comer”, señala José Carlos García Yonte, responsable de RSC y Alianzas Empresariales de Cruz Roja. Para hacerle frente, la organización repartió, en muchos casos a domicilio, miles de kits con productos básicos. Tras esta primera fase, en la actualidad, la organización los ha sustituido por tarjetas de supermercado de alrededor de 100 euros, para que las familias y personas en dificultad puedan tomar productos frescos y gestionar ellos mismos la compra.

Colaboración empresarial

Para llevar a cabo estas acciones, Cruz Roja ha necesitado y sigue necesitando la colaboración de las empresas para reunir fondos sin los cuales la respuesta no habría podido ser tan rápida y amplia. “CLH fue una de las primeras entidades que se puso a nuestra disposición, preguntándonos cómo colaborar. Al principio necesitábamos ayuda para ofrecer los kits de emergencia de alimentación a familias con dificultad o personas mayores que no podían salir a la calle. Con su apoyo nos marcamos el reto de ayudar a 1.000 familias, lo que supone llegar a unas 4.000 personas. Ya hemos alcanzado el 50% del objetivo”, señala José Carlos.

"Estamos atendiendo a personas que jamás se habían visto en esa situación"

En este momento nos encontramos en una fase de estabilización, reactivando el tejido empresarial y cubriendo las necesidades de las familias, porque la situación de crisis no ha terminado. “Había un gran número de personas en dificultad, pero va a haber muchas más porque el colchón de ahorros del que disponen se está terminando”, lamenta el responsable de RSC y Alianzas Empresariales.

MÁS DE 1.000 FAMILIAS. La colaboración de CLH y Cruz Roja permitirá llevar alimentos básicos a un millar de familias, lo que supone ayudar a cerca de 4.000 personas.

Sigues haciendo falta

El reto que nos hemos marcado en CLH es que la plantilla done 50.000 euros para que la compañía duplique esa cantidad y entregar así a Cruz Roja un total de 100.000 euros. Hasta el momento, se ha recaudado casi la mitad, pero todavía hay muchas personas que siguen necesitando nuestra ayuda, por lo que estas donaciones podrán realizarse hasta final de año en la cuenta que CLH ha abierto para este fin.

El dinero recaudado por nuestra compañía se destina a familias residentes en España que están atravesando un momento económico complicado, la gran mayoría de ellas por la COVID-19. “Estamos atendiendo a personas que jamás se habrían visto en esta situación. Familias en las que los padres trabajaban, pero al perder repentinamente su empleo, sus fondos se acaban y ya no pueden pagar vivienda ni alimentación. Estas son algunas de las situaciones que nos llegan a Cruz Roja y a las que es necesario dar respuesta”, afirma José Carlos.


Una ayuda muy necesaria

“Como voluntaria, pensé que me iba sentir realizada, pero es mucho más que eso. Es un orgullo poder colaborar con tantas personas que, por desgracia, no pueden poner alimentos en su mesa y dar de comer a su familia. Ahora pienso en la gente y no en mí. Cruz Roja consigue eso, que te enamores de ella porque siempre estás ayudando a los demás”.

Andrea, voluntaria de Cruz Roja