Personas | Las dos caras

Un sorteo en el que lo importante es participar
PENSANDO EN LOS DEMÁS. Alejandra Martínez (izda.) y Carolina Roig son compañeras y amigas y tienen en común un enorme espíritu solidario.

Alejandra Martínez y Carolina Roig organizan, a título personal, una rifa navideña en la sede social con la que recaudan dinero para causas benéficas. Un gesto solidario que cada año cuenta con más colaboración.


En 2016, Alejandra Martínez, técnico de Estrategia y Desarrollo de Negocio, puso en marcha en la sede social de CLH una iniciativa personal para ayudar a impulsar el trabajo de una organización dedicada a personas con discapacidad. Así nació la ‘cesta de navidad solidaria’, un sorteo que ha ido creciendo con los años y que ya ha tenido tres ediciones, la última organizada por Carolina Roig, asistente de la dirección Corporativa de Estrategia y Desarrollo de Negocio.

¿Cómo surgió la iniciativa?

Alejandra Martínez: En la empresa de mi marido hacían rifas en beneficio de organizaciones solidarias y me pareció una buena idea para trasladar a CLH. Compré una cesta y la traje a la oficina para darle visibilidad y poner en marcha la venta de papeletas para sortearla. Además del premio, el aliciente era que el dinero recaudado se destinaría para la Fundación Gil Gayarre, a la que conocía por circunstancias personales.

¿Cómo fue la experiencia?

AM: Me centré en conseguir la mayor participación posible y conté con la ayuda de muchos compañeros, así como de personas ajenas a CLH. El boca a boca funcionó y la venta de papeletas fue bien, más por la vertiente solidaria que por el premio. Lo mejor de todo fue la colaboración de tres personas de la compañía, que añadieron sendos regalos corporativos que habían recibido, aumentando a cuatro los premios. Al final vendimos 100 papeletas, una gran satisfacción que me animó a repetir en el futuro.

¿Tuvo el mismo éxito?

AM: El segundo sorteo fue en 2018. Lo más bonito fue la actitud solidaria que mostró mucha gente: unos ayudaron a mejorar la cesta con aportaciones personales, otros donaron regalos corporativos que habían recibido y, por supuesto, todos los que participaron por contribuir con una causa benéfica. El pasado año, al estar de baja maternal, Carolina Roig cogió el testigo y se encargó de todo.

"Ojalá este año podamos llegar a más gente de la compañía y, así, recaudar más dinero” No hay dos sin tres...

Carolina Roig: Tras las anteriores ediciones, el ‘efecto llamada’ aumentó la colaboración y, además de la cesta, sorteamos 15 regalos corporativos. La respuesta fue extraordinaria y la recaudación se destinó a la Asociación Pauta. Como ha dicho Alejandra, hay que agradecer la ayuda e implicación de todos.

¿Qué os aporta esta labor?
SORTEO SOLIDARIO. Carolina, durante el sorteo de la edición 2019.

AM: Es muy gratificante comprobar el nivel de solidaridad y altruismo de las personas, ya que principalmente participan para dar el donativo. Ojalá este año podamos llegar a más gente de la compañía y, así, recaudar más dinero.

CR: La idea empezó como algo muy casero, pero ya ha tomado cierta relevancia. ¡Hasta nuestros compañeros de Asesoría Jurídica supervisan el sorteo! Es un espíritu navideño de verdad y la gente muestra su cara más amable y solidaria.