Carta del consejero delegado

Afianzando el futuro

Afrontamos el último tramo del año con la motivación de seguir avanzando en las iniciativas que hemos puesto en marcha para garantizar la sostenibilidad de nuestro grupo en el actual periodo de transición energética. Para ello, continuamos esforzándonos en aumentar nuestra eficiencia, reforzar nuestros servicios y analizar nuevas oportunidades de negocio.

Nuestro principal empeño sigue siendo la seguridad, tanto de las personas como de los activos. Por eso, ahora en otoño lanzamos el plan de mejora de nuestra cultura de seguridad a todos los niveles, empezando por el comité de Dirección.

Otro importante proyecto que hemos puesto en marcha recientemente y que avanza a toda marcha es el Programa ONE, dirigido a transformar nuestros procesos y sistemas informáticos corporativos, para contar con herramientas y tecnologías más modernas e integradas, que faciliten la forma de trabajar y nos permitan dedicar más tiempo a tareas de valor añadido.

En este camino de innovación, también nos hemos propuesto digitalizar la mayor parte de nuestras actividades. Ya estamos trabajando en un nuevo sistema de gestión de activos, más inteligente y avanzado, y hemos comenzado a utilizar dispositivos móviles en las instalaciones, que nos ayudan a realizar las tareas de una forma más ágil y sencilla.

Y esto es solo el principio, porque queremos aprovechar las ventajas que nos ofrece la tecnología, como los nuevos sistemas de análisis de datos o la inteligencia artificial, para continuar adaptándonos a un entorno cada vez más complejo.

Para reflejar esta etapa de evolución, así como nuestro compromiso con la sostenibilidad, hemos desarrollado la definición de un nuevo propósito corporativo, en el que queremos resumir la razón de ser de nuestro grupo desde un enfoque global, considerando a todos nuestros grupos de interés y con el fin de que se convierta en una aspiración compartida e ilusionante para todos los que formamos el Grupo CLH.

Consideramos que hoy, más que nunca, cualquier empresa que quiera perdurar en el tiempo debe contar con un propósito que proporcione una razón de ser para las acciones que realiza y especifique cuál es su principal contribución al mundo y a la sociedad en la que lleva a cabo su actividad, más allá de las inevitables incertidumbres de nuestro entorno. Nosotros lo hemos resumido de este modo:

“Contribuir al desarrollo de la sociedad y a la sostenibilidad del planeta, gestionando infraestructuras esenciales para el bienestar de los ciudadanos”

Desarrollando todas nuestras actuaciones de acuerdo con este propósito, estoy convencido de que lograremos seguir siendo un actor relevante y un referente para otras empresas, españolas e internacionales, con independencia de los cambios coyunturales que se puedan producir.