Carta del consejero delegado

Capacidad de adaptación

Nuestros resultados económicos de 2018 han sido muy buenos a pesar del proceso de transformación en el que se encuentra inmerso el sector energético, gracias principalmente al impulso de nuestros negocios internacionales que nos ha permitido compensar la caída del resultado del negocio tradicional en España.

Además, gracias al esfuerzo y la implicación de todas las personas de la compañía, hemos logrado cumplir también otros objetivos que nos habíamos marcado, superando con éxito los principales retos a los que nos enfrentábamos, como la captación de nuevos negocios, la renovación de las concesiones aeroportuarias o la reducción de los accidentes laborales y los incidentes industriales en un 25%.

Sin embargo, somos conscientes de que la transición energética supone un reto importante para nosotros, por lo que debemos continuar adaptándonos, para compensar la incertidumbre de un futuro dominado por la búsqueda de fuentes de energía alternativas y la preocupación creciente por la reducción de las emisiones a la atmósfera.

Desde el Grupo CLH queremos colaborar en el esfuerzo que debemos realizar entre todos para evitar el cambio climático y ser también un actor relevante en este periodo de cambio y, para lograrlo, estamos trabajando principalmente en tres líneas estratégicas, que requieren ambición, flexibilidad y trabajo en equipo.

“Encontraremos el camino para adaptarnos a los cambios porque ya lo hemos hecho en el pasado y estamos trabajando para volver a lograrlo en el futuro”

En primer lugar, nos estamos esforzando en continuar reduciendo el impacto medioambiental de nuestras operaciones, como explicamos en este mismo número de la revista, y en reducir nuestro consumo energético.

Otra de nuestras prioridades es continuar garantizando un acceso eficiente a la energía en aquellos países donde actualmente no lo hay, a través del desarrollo de nuevas infraestructuras, como hemos hecho en Omán; o mediante la aplicación de nuevas tecnologías que hagan más eficientes nuestras operaciones, como ha sido el caso de Reino Unido, donde la implantación de nuestro modelo de funcionamiento nos ha permitido conseguir importantes eficiencias.

Asimismo, seguiremos creciendo en el suministro de combustibles para aviación y estudiando futuras diversificaciones y la posibilidad de desarrollar logísticas diferentes a los hidrocarburos tradicionales.

Tenemos muchos retos por delante, pero los encaramos con optimismo, ya que estoy convencido de que encontraremos el camino para adaptarnos a los cambios, porque ya lo hemos hecho en el pasado y porque ya estamos trabajando para volver a lograrlo en el futuro.