Carta del presidente

Un proyecto de futuro

El pasado mes de febrero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el anteproyecto de ley de cambio climático y el plan nacional de energía y clima que, de llevarse a cabo en los términos que se presentó al Consejo de Ministros del pasado 22 de febrero, supondría una auténtica revolución energética.

Entre otras medidas, el anteproyecto de ley de cambio climático y transición energética establece que “no más tarde de 2040” turismos y furgonetas nuevos deberán ser de “emisiones cero” de CO2. Con la tecnología actualmente disponible, esto supondría que los vehículos diésel, de gasolina e híbridos convencionales o enchufables e impulsados a gas (natural y licuado de petróleo) no podrán comercializarse a partir de dicho año si sale adelante la ley, porque ninguno de ellos es cero emisiones.

Con independencia del recorrido que puedan llegar a tener finalmente estas medidas, presentadas a pocas semanas del final de la legislatura, lo que es indudable, como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, es que el sector energético se encuentra en el inicio de una profunda transformación no exenta de importantes incertidumbres.

Como se puso de manifiesto en el 16º Encuentro del Sector Energético, celebrado unos días antes de la presentación de estos planes por parte del Presidente del Gobierno, nadie es capaz de anticipar la tecnología que habrá dentro de 20 o 30 años, por lo que el proceso de transición energética debería realizarse de manera que se tengan en cuenta a todas las fuentes de energía disponibles y se respete la neutralidad tecnológica, para que sea lo más eficiente posible y no se perjudique la creación de empleo y la competitividad de las empresas de nuestro país.

“Durante 2018 hemos continuado desarrollando el Plan Estratégico que aprobamos en 2017, cuya finalidad es garantizar la sostenibilidad de la compañía a largo plazo”

Sin embargo, también es cierto que las empresas que operamos en el sector de la energía no podemos estar esperando a que se despejen todas las incógnitas que pueden existir todavía sobre un proceso que sin duda será largo y complejo.

En este sentido, debemos ser capaces de seguir adaptándonos para continuar siendo sostenibles también en un futuro en el que una parte de los productos petrolíferos, que actualmente almacenamos y transportamos, puedan reducir su participación en nuestro panorama energético.

Por esta razón, durante 2018 hemos continuado desarrollando el Plan Estratégico que aprobamos en 2017, cuya finalidad es garantizar la sostenibilidad de la compañía a largo plazo a través de los principales ejes que nos hemos marcado: trabajar de una manera más eficiente y mejor; mantener la excelencia de las operaciones, reforzando el foco en la satisfacción de las nuevas necesidades de nuestros clientes; desarrollar nuevos servicios y continuar impulsando nuestra expansión internacional.

Así, en 2018 invertimos cerca de 80 millones de euros para continuar mejorando nuestras infraestructuras y servicios, lo que nos ha permitido seguir reforzando nuestros servicios logísticos y consolidar nuestra expansión internacional, de tal modo que ya hemos comenzado a ofrecer nuevos servicios a nuestros clientes en España y que el 14% de los ingresos totales del Grupo CLH procede ya de nuestros negocios internacionales.