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En busca de un nuevo modelo energético

La Agencia Internacional de la Energía ha publicado su visión sobre la perspectiva energética mundial en el informe World Energy Outlook 2018, en el que pone de manifiesto la necesidad de acelerar la transición energética.


La tendencia señala que el precio del petróleo es cada vez más volátil, que el uso del carbón va en descenso, que la energía eléctrica sigue creciendo y que los costes de las renovables continúan bajando. Sin embargo, las emisiones mundiales de CO2 aumentaron después de tres años sin grandes variaciones, al tiempo que la situación del planeta está cada vez más lejos de los objetivos ambientales alcanzados en la Cumbre de París 2015.

Ante este panorama, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), a través de su informe World Energy Outlook 2018, adelanta cómo serán los posibles escenarios energéticos hasta el año 2040. Todos ellos tienen el denominador común de la transición hacia un nuevo modelo energético más sostenible.

Dos caminos

En el Nuevo Escenario de Políticas, que incluye las políticas actuales y los acuerdos anunciados por los gobiernos de todo el mundo, las energías renovables crecen, pero no de forma suficiente como para contener la emisión de CO2 hasta los objetivos fijados. Estos, por el contrario, se alcanzan en el Escenario de Desarrollo Sostenible, donde la apuesta por las fuentes limpias ayuda a reducir las emisiones, favorece el acceso universal a la energía y se logra una mejoría notable en la calidad del aire.

Seguir un camino u otro dependerá de las políticas que se desarrollen en los distintos países. Y es que, según el informe, la energía y la geopolítica nunca han estado tan unidas como en los últimos años y lo estarán aún más en el futuro.

La electricidad se ha convertido en el centro de las economías modernas, siendo la segunda energía más utilizada en el mundo La electricidad, al alza

La AIE dedica una sección especial a la electricidad, una de las principales protagonistas de la última edición del estudio. Según se recoge, la demanda de esta fuente está creciendo al doble de la velocidad de la energía y lo hará aún más de aquí a 2040. La electricidad se ha convertido en el centro de las economías modernas, siendo la segunda fuente de energía más utilizada en el mundo, solo por detrás del petróleo, con un 19% del consumo final total.

El informe asegura que el sector eléctrico está viviendo la transformación más radical desde que naciera hace más de un siglo. Tanto en el sector de los servicios, de las tecnologías digitales y de la industria ligera, la electricidad se ha convertido en la fuente de energía preferida. Además, la reducción de costes en las tecnologías impulsa las fuentes de generación renovables, favoreciendo el proceso de descarbonización. Por el contrario, esto fuerza al sistema a modificar su forma de operar respecto al pasado con el fin de garantizar la estabilidad y la continuidad del suministro.

Adecuarse a este escenario exige una transición rápida y con el menor coste posible, lo que implica mayores inversiones en tecnologías energéticas más limpias, inteligentes y eficientes. Además, los gobiernos deben también garantizar confiabilidad y solidez en todos los elementos del suministro eléctrico.

Los combustibles fósiles siguen siendo la principal fuente de energía para producir electricidad El auge de las renovables

En el Nuevo Escenario de Políticas, la cuota de generación de renovables aumentará del 25% actual al 40% en 2040, mientras que el proceso del carbón es inverso. Sin embargo, esto no será suficiente y deberán tomarse medidas adicionales para descarbonizar la fase de generación. Si esto no ocurriera, las emisiones de CO2 simplemente se desplazarían de un sitio a otro, es decir, de los lugares de consumo a los de generación eléctrica.

En este punto, destaca que la competitividad creciente del solar fotovoltaico hace que su capacidad instalada supere antes de 2025 la del eólico, hacia 2030 la del hidroeléctrico y la del carbón antes de 2040. El impulso de la energía solar será mundial, mientras que en Europa se prevé que la eólica se convierta en la primera fuente de energía en Europa.

Cambios en la geografía energética

Es un hecho que la geografía de la energía ha cambiado. Europa y Norteamérica sumaban más del 40% de la demanda energética global en el año 2000, por el 20% de las economías asiáticas en desarrollo. En 2040, esta relación se invertirá.

Actualmente, Asia suma ya la mitad del crecimiento mundial de la demanda de gas, el 60% de la de eólica y solar, más del 80% de la de petróleo, y el consumo de carbón y nuclear tuvo un aumento de más del 100%. Rusia sigue siendo el mayor exportador mundial de gas, pero es China el país que más influye en la demanda. Por su parte, la energía nuclear se queda en el 10% de la combinación energética global.

¿Y los combustibles fósiles?

El Informe apunta que el gas natural superará al carbón en 2030. Los combustibles fósiles siguen siendo la principal fuente utilizada para producir electricidad, si bien bajarán de los dos tercios actuales al 50% en 2040.


En cuanto al petróleo, su uso para coches alcanzará su punto máximo a mediados de la década de 2020, pero la industria petroquímica, los camiones, aviones y barcos mantienen la demanda total de petróleo en una tendencia ascendente. El crecimiento global de la demanda de crudo hasta 106 millones de barriles diarios procede en su totalidad de los países en desarrollo.