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CULTURA DE LA SEGURIDAD: ¿Hacia dónde queremos ir?

En todos los sectores de la industria, las organizaciones están mostrando una reducción sostenible de sus índices de accidentes; el viaje que ha emprendido la seguridad durante los últimos 30 años nos ha enseñado qué elementos técnicos se requieren para integrar la reducción de riegos en cada una de nuestras actividades, pero por encima de todo, nos ha enseñado a comprender dos factores clave: liderazgo y cultura.

Los líderes de la seguridad se han convertido en verdaderos expertos en el cambio. Hemos aprendido a diseñar sistemas sólidos de gestión sostenibles y a integrarlos con las últimas tecnologías. Hemos aprendido a generar fiabilidad conductual, así como a conseguir el compromiso y la participación de todos nuestros empleados. Por último, hemos cambiado el modo de liderar de los supervisores, la participación de los directivos y, en este proceso, hemos construido culturas capaces de promover altos niveles de desempeño.

El camino de la seguridad lleva asociados otros beneficios: eficiencia, calidad, relaciones humanas y clima positivo

Conviene recordar cómo lo hemos logrado:

Usando datos y analítica para una toma de decisiones correcta

La tecnología y las últimas investigaciones en el llamado “factor humano” nos brindan excelentes oportunidades para medir y entender la cultura de las organizaciones bajo nuevos prismas. Herramientas como el OCDI de DEKRA (instrumento para el diagnóstico de la cultura) cumplen este propósito; el acceso a grandes datos de información permite no solo conocer la percepción de los empleados, sino el lugar que la empresa ocupa en el “mundo industrial”.

No es posible separar la cultura de una organización de su cultura de seguridad, años de desarrollo y experiencia nos han probado que sus componentes son los mismos, y que, debemos trabajar en todos ellos de forma conjunta. El OCDI mide y analiza cada elemento crítico de la cultura, estos son algunos de los más importantes:

  • Factores organizacionales: apoyo percibido de la empresa, credibilidad de la dirección, relación entre mandos intermedios y su equipo.
  • Factores de equipo: trabajo en equipo y relaciones entre empleados.
  • Factores de seguridad: valor de la seguridad por la organización, comunicación ascendente de los problemas de seguridad.
  • Desarrollando estrategias a corto y largo plazo

    Ninguna organización tiene dudas sobre los importantes retornos obtenidos mediante la inversión en cultura de la seguridad, la principal y primer objetivo: cero accidentes. El recorrido hacia esta meta lleva asociados otros beneficios “colaterales”: eficiencia, calidad, relaciones humanas y clima positivo entre otros muchos, pero el porfolio de proyectos y soluciones para la alcanzar la excelencia en la cultura es enorme. Entonces ¿dónde debemos enfocar nuestros esfuerzos?

    Los resultados del OCDI nos indican este camino. Los datos, la información recogida en los “grupos de enfoque” y la experiencia acumulada con innumerables organizaciones nos permiten diseñar el futuro. En la mayoría de las ocasiones, este mapa del futuro se dibuja alrededor de los 3 niveles de la empresa, esto son algunos ejemplos típicos:

  • Dirección corporativa: visión, liderazgo y gobierno de la seguridad.
  • Directivos y supervisores: reducción del riesgo, liderazgo en seguridad, conocimiento del factor humano.
  • Especialistas y operarios: entender la exposición al riesgo, seguridad basada en el comportamiento, motivación y participación.
  • La decisión sobre qué elementos de los anteriormente mencionados y otros son necesarios, así como su priorización resulta evidente una vez que se finaliza el análisis del OCDI, el cual, en realidad, no deja de ser una herramienta para escuchar con claridad la voz de la empresa, los deseos para el futuro de todos sus empleados.