La revista de la gente de
Número 35 - Tercer trimestre 2014

Medidas para mejorar la seguridad energética
El último informe de la Agencia Internacional de la Energía revisa los mecanismos de actuación de los países miembros ante una eventual emergencia de suministro de petróleo y, por primera vez, de gas natural.

     
 

"Las reservas estratégicas son un salvavidas para afrontar con garantías una  crisis de suministro"

 
     

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) se fundó en 1974 con el principal objetivo de asegurar y mejorar la seguridad del suministro energético, una misión que, 40 años después de su nacimiento, sigue centrando su actividad. Así lo pone de manifiesto en una de sus últimas publicaciones, Energy Supply Security: The Emergency Response of IEA Countries (‘Políticas y prácticas para contrarrestar los problemas en el abastecimiento de petróleo y gas de los países miembros’), un informe en el que el organismo ha trabajado durante los últimos cinco años para ofrecer una visión general de los 29 países miembros en materia de seguridad.

El escenario energético cambia
El mundo ha experimentado importantes cambios en el ámbito de la energía desde la creación de la AIE. Sus países miembros, por ejemplo, llegaron a concentrar tres cuartas partes de la demanda global de petróleo, cifra que actualmente es inferior a la mitad del total. China e India liderarán en poco tiempo el consumo de petróleo y Estados Unidos, tradicional importador, se convertirá en exportador neto hacia 2030.

Estos factores, entre otros, han hecho que el petróleo haya visto reducida su presencia en la combinación energética hasta el 31%, un descenso significativo teniendo en cuenta los datos de las últimas décadas. El gas está ganando cada vez más peso, motivado por el aumento de la producción y por la integración paulatina de los mercados. La demanda de electricidad, por su parte, crecerá más rápido que la de cualquier otra fuente de energía.

Para la Agencia, este cambio de paradigma supone un reto, pero también una oportunidad. Por ello continúa revisando y evolucionando sus prioridades en materia de seguridad de suministro para adecuarlas a escenarios reales.

Este informe ofrece mecanismos de respuesta ante emergencia para los países miembros, una herramienta útil que les ayuda a conseguir una preparación adecuada ante situaciones extraordinarias, además de identificar y compartir las mejores prácticas para favorecer una respuesta efectiva ante una disrupción en el suministro, fortaleciendo así la seguridad energética mundial.

Medidas para el petróleo
El petróleo sigue siendo la fuente de energía más demandada en el mundo,  tendencia que se mantendrá en el medio plazo según estimaciones de la AIE. La concentración de su uso en un sector específico, como es el transporte, dificulta la generalización de alternativas energéticas, lo que tiene consecuencias económicas globales, como la poca elasticidad de precios, que a su vez se traslada a otros sectores de la economía.

La Agencia propone actuaciones colectivas para mitigar el daño que podría causar una interrupción del suministro. Estas no se centran en fijar precios, sino en establecer mecanismos para aumentar la oferta y reducir la demanda, especialmente en el sector transporte. Algunas de ellas, como la conducción eficiente y fomentar el uso compartido del coche, han conseguido resultados satisfactorios en el descenso del consumo.

Asimismo, la AIE señala que la política de reservas estratégicas que aplican todos los países miembros, fijadas en 90 días de importaciones netas, sigue siendo un salvavidas para afrontar con garantías una eventual crisis de suministro.

El auge del gas natural
La seguridad energética ya no se centra únicamente en el suministro de crudo y sus derivados, sino que abarca también otras fuentes de energía como el gas y la electricidad, cada vez más importantes para el normal funcionamiento de las economías y la sociedad. Esta circunstancia ha hecho que, por primera vez, la AIE incluya la seguridad de suministro de gas natural. En el próximo informe, en el que ya trabaja la Agencia, se incorporará también la seguridad eléctrica. 

El organismo explica que, a pesar de que el mercado de gas es cada vez más global, no existe un marco apropiado para implementar medidas colectivas ante emergencias. Entre otros factores, la Agencia señala la gran inversión de capital que requieren las infraestructuras de almacenamiento de gas y la dificultad de cambiar los medios de transporte actuales, menos flexibles que en el caso del petróleo. Asimismo, señala que los stocks de gas experimentan fluctuaciones diarias y que son muy pocos los países que cuentan con reservas estratégicas.

Debido a la importancia del gas en el mix energético de los países miembros, que en 2012 era del 26%, la AIE trabaja para diseñar e implantar unas medidas de respuesta efectivas que mitiguen las consecuencias de una disrupción temporal en el suministro de gas.

 

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CLH acoge en su sede la presentación del informe

La sede social del Grupo CLH fue el lugar elegido para presentar el informe ‘Políticas y prácticas para contrarrestar los problemas en el abastecimiento de petróleo y gas de los países miembros’, elaborado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El acto tuvo lugar en el marco del Summer Seminar 2014, organizado por la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental, FUNSEAM.

Cuauhtémoc López-Bassols, analista de seguridad energética de la División de Políticas de Emergencia de la IAE, realizó la ponencia principal, en la que explicó la política de reservas de seguridad impulsada por este organismo, que tiene el objetivo de “poder responder colectivamente de forma rápida ante interrupciones súbitas de suministro”. Sobre la política energética española, López-Bassols destacó que “la AIE valora muy positivamente el sistema de petróleo y gas”. En este sentido, el citado informe señala que una de las principales ventajas del modelo español de productos petrolíferos es “la amplitud de la red de oleoductos y la integración de los sistemas de almacenamiento y transporte, lo que permite que los productos estén disponibles en diferentes instalaciones de forma ágil”. Asimismo, la Agencia define a la red de oleoductos del país como un sistema abierto en el que “el acceso a terceros está garantizado por medio de un procedimiento negociado, no discriminatorio y sujeto a condiciones económicas y técnicas objetivas y transparentes”.

El presidente del Grupo CLH, José Luis López de Silanes inauguró el encuentro, en el que también intervinieron la directora de la Cátedra de Sostenibilidad Energética de la Universidad de Barcelona, Maite Costa, que presentó la jornada y moderó el debate que se abrió tras la ponencia; y el presidente de CORES y del Comité SEQ (Standing Group on Emergency Questions) de la AIE, Pedro Miras, quien clausuró el acto.

 

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