La revista de la gente de
Número 30 - Segundo trimestre 2013

¿Hablar en público? ¿Yo? ¡Claro!
Realizar una presentación o dar un discurso ante un público desconocido puede ser un verdadero problema. Pero el aprendizaje de las técnicas adecuadas hará esta tarea mucho más sencilla y nos ayudará a crecer personal y profesionalmente.

 
 

"Superaremos el miedo a hablar en público cuando conozcamos las técnicas y nos zambullamos en ellas"

 

¿Se ha preguntado alguna vez por qué a la mayoría de los españoles le cuesta hablar en público? ¿O por qué muchas presentaciones se hacen largas, tediosas, aburridas y los mensajes se pierden entre marañas de datos?

Hay una respuesta: en España, a diferencia de los países anglosajones, no nos han enseñado a hablar en público ni a ser eficaces en nuestras comunicaciones. ¿Está entonces todo perdido en la edad adulta? En absoluto: se puede aprender a comunicar y transmitir mensajes directos en una disertación. Siempre se está a tiempo. Y con éxito.

El valor de la palabra
En cualquier profesión –y también en la vida privada– están muy valoradas las personas que se expresan con corrección, aquellas que con sus palabras saben persuadir, impactar y transmitir mensajes de forma convincente. El éxito profesional –y personal– se relaciona en gran medida con la capacidad de comunicar nuestras ideas a los demás. Conocer y practicar las claves para ser eficaces hablando en público equivale a poseer una llave maestra que abre infinidad de puertas: la de los discursos brillantes, reuniones productivas, conferencias, exposiciones de proyectos, presentaciones de ideas, planes o productos, las palabras del brindis de Navidad, etc. Esta llave son las palabras, capaces de convencer y conmover; palabras que hacen vibrar a la audiencia.

Vencer los miedos
Estas habilidades pueden, y deben, entrenarse con el fin de espantar miedos y ver la realidad con otra mirada. A menudo sucede que muchas personas totalmente capacitadas para transmitir y comunicar mensajes quedan anuladas por unas emociones que les secuestran y les impiden sacar todo su potencial. Suelen ser tres los ‘secuestradores’: el miedo al ridículo, al fracaso y al rechazo. Liberar esos miedos, vencer la timidez y reforzar la confianza en uno mismo, es posible por medio de dinámicas como, por ejemplo, el coaching ejecutivo.

Del mismo modo que sólo podemos aprender a nadar y superar el miedo al agua metiéndonos en el mar o en la piscina, superaremos el miedo a hablar en público cuando conozcamos las técnicas y nos zambullamos en su aplicación. Al principio, por supuesto, con nervios y con el estilo de cualquier principiante. Después, dependiendo de su implicación y práctica, sin nada que envidiar a aquellos que ahora admira cuando hablan.

Hablar en público es fácil y puede resultar incluso una experiencia muy gratificante. Sobre todo porque si se domina con soltura este arte, puede ser una ayuda inestimable a la hora de enfrentarnos a retos personales y profesionales, además de ser un ‘facilitador’ muy útil.

 

Diez claves para comunicar en público con eficacia
 

1. Las tres ‘P’: Piensa, Prepara y Practica
No sólo sobre tu exposición, también sobre tus emociones a la hora de exponer.

2. Estructura la información: ‘técnica del sandwich’
Empieza por lo importante, explica lo importante, concluye con lo importante.

3. Aplica las reglas de oro del buen comunicador
Impactar, brevedad, dinamismo, claridad, credibilidad

4. Usa tu comunicación no verbal
Naturalidad. Mueve tus manos, sonríe, mira a tu audiencia, controla tu postura.

5. No te olvides del paralenguaje
Vocaliza, da ritmo a través de las pausas, el tono y el volumen. Los silencios también comunican.

6. Sé tú mismo y escucha lo que te ‘dice’ tu audiencia
Estilo propio y conversacional. Estar nervioso es algo normal. Si surge cualquier imprevisto, ¡no pasa nada!

7. Ten en cuenta el tiempo
Por si te cortan, prepara una presentación flexible; evita contar todo deprisa y mal.

8. Participación de la audiencia
Cuando la audiencia está en el centro de la experiencia aumentan los niveles de aprendizaje, escucha y participación.

9. El PowerPoint es un apoyo, no el protagonista
No te refugies en el PowerPoint. Más aire, menos texto e imágenes para reforzar ideas clave. No cargues la diapositiva con información que la audiencia no puede leer.

10. Conócete y recuerda:
Un buen comunicador habla poco, escucha mucho, observa más y pregunta mejor.

 

Cristina Palacios
Periodista, coach ejecutivo y formadora de habilidades de comunicación en Audentia

 

 

 



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