La revista de la gente de
Número 30 - Segundo trimestre 2013

Electricidad estática bajo control
El Grupo CLH desarrolla e implanta en sus instalaciones las medidas de prevención necesarias para eliminar o mitigar los efectos de las cargas electrostáticas, una tarea que necesita la colaboración de las personas para ser verdaderamente efectiva.

 

Preparación de una conexión equipotencial antes de un suministro de CLH Aviación.

 
  "CLH dispone de los recursos técnicos para mitigar los efectos de la electricidad estática"  
     

La electricidad estática es un tipo de energía que resulta del exceso de carga eléctrica que acumulan determinados materiales, normalmente poco conductores de corriente  eléctrica. Sus efectos se manifiestan en infinidad de acciones, algunas tan cotidianas como cepillarse el pelo o tocar el automóvil al bajarse de él.

En líneas generales, las cargas estáticas pueden generarse por conducción, al cargarse eléctricamente un material neutro por contacto con otro previamente electrizado; por fricción, como consecuencia del rozamiento entre dos superficies diferentes que producen un intercambio electrónico entre ambas; o por inducción, al provocar un cuerpo previamente cargado electrónicamente una redistribución de cargas en objetos cercanos, alterando su neutralidad eléctrica original.

Cuando se genera electricidad estática, ésta se acumula tanto en materiales conductores, que no pueden disiparla por encontrarse aislados (como sucede con los automóviles), como en materiales aislantes, que tienden a acumularla por su escasa capacidad conductora (es el caso de suelos y ropa sintéticos, calzado de goma, papel u otros elementos textiles). En función del grado de acumulación, la disipación  de las cargas puede tener diferentes consecuencias, aunque con un control adecuado no irán más allá de una simple molestia momentánea.

Medidas preventivas
En el ámbito laboral, existen multitud de tareas y actividades habituales que pueden generar electricidad estática. Algunos ejemplos se encuentran en los desplazamientos de personas por centros de trabajo con suelos sintéticos combinados con un ambiente seco y el uso de prendas de vestir con alto contenido en fibras artificiales, o los desplazamientos de equipos de trabajo  por instalaciones con suelos aislantes. Debido a su actividad, el caso más habitual en el Grupo CLH, especialmente en instalaciones, es el contacto o fricción de materias primas y/o productos elaborados en estado líquido con partes estructurales aisladas eléctricamente que forman parte de maquinaria y equipos de trabajo.

 

El uso de ropa de trabajo reglamentaria y llevar el pelo recogido, en caso de tenerlo largo, ayudan a controlar la electricidad estática.

 
     

En todos los casos, la compañía implanta las medidas de prevención más adecuadas, y revisa las que ya se aplican, con el fin de eliminar cualquier posibilidad de que se genere electricidad estática y garantizar la integridad tanto de las personas como de sus instalaciones. Sin embargo, en ocasiones es inevitable su aparición, por lo que se recurre a otro tipo de medidas, denominadas de protección, para disipar las cargas y minimizar posibles riesgos.

En cualquier caso, “la compañía dispone de los recursos técnicos disponibles para evitar la generación, acumulación y descarga de cargas electrostáticas en equipos de trabajo, vehículos, sistemas de almacenamiento y, por supuesto, en las personas”, señala el jefe del Servicio de Prevención, Zacarías Sánchez.

Más seguridad
Las medidas destinadas a contrarrestar los efectos negativos de la electricidad estática dependen de su riesgo potencial. En oficinas, por ejemplo, una elección adecuada de suelos, mantener una humedad relativa del aire adecuada e incorporar mobiliario y accesorios de oficina con propiedades antiestáticas permite controlar las cargas electrostáticas.

En las instalaciones en las que hay presencia de hidrocarburos, por su parte, las medidas de seguridad son más estrictas e incluyen técnicas de prevención y protección, como la elección cuidadosa de materiales antiestáticos en equipos específicos, la conexión equipotencial de elementos, puestas a tierra, la incorporación de sistemas automáticos de control ambiental del aire (humidificadores, ionización del aire, etc.), la elección de ropa de trabajo y equipos de protección individual antiestáticos.

El Grupo CLH tiene identificados aquellos procesos y zonas de trabajo susceptibles de generar descargas electrostáticas y aplica las medidas preventivas necesarias para tenerlas controladas en cualquier momento.

Para que todo este trabajo sea efectivo hay que contar con la colaboración de todas las personas que forman parte de la compañía. Gestos tan simples como llevar el pelo (largo) recogido o utilizar la ropa de trabajo y los equipos de protección adecuados cuando se esté manipulando producto ayudan a minimizar el riesgo de sufrir los efectos de la energía estática.

“Seguir las recomendaciones y cumplir con las normas de seguridad en todo momento nos ayudará a seguir haciendo del Grupo CLH un lugar cada día más seguro para trabajar”, asegura el jefe del Servicio de Prevención, Zacarías Sánchez.

 

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El Servicio de Prevención
de CLH recuerda...

Directrices básicas para controlar la energía estática:

- Asegurar la conexión equipotencial de equipos, especialmente si se realizan trasvases.

- Realizar las conexiones a tierra establecidas.

- Vestir la ropa de trabajo antiestática reglamentaria.

- Mantener la humedad relativa del aire adecuada en las oficinas.

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