Personas | Una jornada con...

Natalia Revilla, HR Advisor de CLH-PS
APRENDIZAJE CONTINUO. Una de las tareas de Natalia en CLH-PS es impartir formación sobre MyMap.

En la filial británica de CLH, Natalia trabaja para implantar las políticas de la compañía en el ámbito de los recursos humanos. En su tiempo libre, disfruta de las múltiples posibilidades que le ofrece una ciudad tan cosmopolita como Londres.


Como siempre que hace buen tiempo, Natalia Revilla llega caminando a la sede central de CLH-PS, ubicada en la City de Londres. Desde abril ocupa el cargo de HR Advisor de Recursos Humanos, tras superar un proceso de selección que le llevó a hacer las maletas desde Madrid. “Tenía claro que quería trabajar en el extranjero y fue una gran oportunidad”, explica.

Son las 9, hora a la que suele comenzar su jornada. Tras saludar a sus compañeros, “a veces en español ya que están aprendiendo nuestro idioma y lo agradecen”, inicia las tareas que tiene programadas para hoy. Su principal cometido es avanzar en la implantación en CLH-PS del nuevo sistema de evaluación del desempeño My MAP, ya instaurado en España. “Estoy centrada en la implantación de MyMap, gestionando la aplicación y dando formación a los compañeros”, señala.

Natalia, en su puesto de trabajo.

Aunque la herramienta ya funcionaba, cuando llegó a Londres vio que había mucho trabajo por delante. “Esto ocupa la mayor parte de mi tiempo, aunque también estoy llevando otros proyectos y otras tareas diarias. Para mí ha sido un reto porque mi trabajo en CLH era muy diferente, así que casi tuve que aprenderlo todo desde cero”. A pesar de ello, “es muy motivador, no solo porque estoy incrementando mis conocimientos en otras áreas de recursos humanos sino porque estoy mejorando al mismo tiempo un idioma y una cultura de trabajo distinta a la que estaba habituada”.

Además, Natalia imparte formación sobre la aplicación. Ahora está inmersa en la preparación de unas sesiones que tendrán lugar antes de final de año para todas las personas de CLH-PS. Tras hacer una pausa a media mañana para tomar café con sus compañeros, se centra en este tema. “Ahora tengo menos miedo, pero cuando dimos el curso en junio la verdad es que me imponía mucho respeto. CLH-PS es una empresa con mucha rotación y cuando entran nuevos empleados hay que formarles en la herramienta, por lo que ya casi estoy acostumbrada”.

Es la una, turno para la comida. “Tenemos una cocina donde solemos comer la mayoría, aunque mucha gente prefiere comer en su sitio lo más rápido posible para salir antes. Cuando hace buen tiempo, solemos bajar a un parque cercano”. Natalia recuerda la buena acogida que tuvo cuando llegó y la paciencia de sus compañeros con el idioma, ya que “al final siempre te entienden o hacen por entenderte”.

A la vuelta, ha reservado la tarde para hacer unas gestiones administrativas, ya que también se ocupa de la nómina y otras gestiones de los expatriados en CLH-PS. Otro de sus cometidos es hacer de enlace entre Madrid y Londres en materia de Comunicación: “Estoy trabajando en la actualización del portal corporativo, que esperamos tener listo el año que viene. Me resulta muy gratificante ya que es un proyecto muy creativo y que va a ayudar a mejorar la comunicación interna en la empresa y la coordinación de noticias y eventos con CLH”.

“La flexibilidad que tenemos y la posibilidad de teletrabajar los viernes es algo que valoro mucho”

Salvo los lunes, cuando se junta con sus compañeros de área para revisar las tareas de la semana, las reuniones no suelen ser frecuentes: “Hay menos que en España y creo que son más efectivas”. Natalia también destaca la flexibilidad existente: “Creo que es un tema de cultura profesional. Aquí no se ficha y nadie vigila el horario. Solemos salir a las cinco, aunque depende del trabajo que haya. Hay gente que prefiere seguir trabajando desde casa en vez de quedarse en la oficina. Los viernes tenemos la posibilidad de teletrabajar, algo que valoro mucho”.

Tiempo para disfrutar

Al salir del trabajo, Natalia se dirige a casa, esta vez en autobús. Vive en el barrio de Islington, “un sitio tranquilo con muchos espacios verdes que a veces te hace sentir que no vives en la ciudad, aunque con una gran cantidad de restaurantes, lugares de ocio, tiendas de moda, entre otros lugares excepcionales que ofrece Londres”. Desde que llegó, comparte casa con tres personas que se han convertido en buenos amigos. “No soy expatriada y si quieres vivir en el centro, tienes que compartir piso. A pesar de ello, la casa es muy grande, y lo bueno es que, aunque no tenga planes, al final siempre sale algo que hacer con mis compañeros, aunque sea estar de charla en el jardín”, comenta.

NUEVA VIDA. Disfrutar de su tiemo libre, hacer turismo, ir a clases de guitarra... Natalia aprovecha sus ratos de ocio sacando todo el partido de Londres.

Londres le ha enseñado a conocerse mejor y a disfrutar más de su tiempo libre. “La vida social que tenía en Madrid muchas veces no me dejaba tiempo para disfrutar de otras aficiones. Aquí tengo más tiempo para mí y para disfrutar de la amplia oferta cultural de la ciudad. Hay un gran ambiente de libertad, la multiculturalidad te hace abrir la mente”, asegura.

Por ahora va a clases de guitarra y pilates, aunque cada semana hay alguna actividad nueva o algún sitio que descubrir. “Me encanta ir ver conciertos, visitar diferentes barrios cada fin de semana, conocer nuevos restaurantes, mercadillos, museos (son gratis), etc. También he descubierto hace poco que hay muchos eventos empresariales gratuitos, algunos muy interesantes. En general, la oferta en Londres es inagotable y todo depende de las ganas que tengas de disfrutarla y del dinero que quieras gastar”.

En estos meses ha tenido oportunidad de conocer el país y de vivir alguna anécdota divertida, como cuando quiso ir a la playa de Brighton a desconectar de la gran ciudad y se encontró con la celebración del Orgullo Gay. “Aquí siempre te puedes esperar lo inesperado en cualquier sitio, y eso es lo divertido”.

“Echo de menos muchas cosas, como a mi familia y amigos, sobre todo, la comida y el precio de las cosas. Pero estoy encantada aquí y quiero seguir disfrutando, conociendo nuevos lugares, gente y haciendo actividades”, señala. Su idea es regresar a España cuando acabe su contrato, aunque la experiencia está siendo tan positiva que no se cierra ninguna puerta.