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Detección temprana de derrames subterráneos
COMPROBACIÓN MANUAL. Las alertas del sistema automatizado se verifican con una sonda interfase.

Un innovador sistema de sensores colocado en la red piezométrica de las instalaciones alerta en tiempo real de la presencia de hidrocarburos en las aguas subterráneas.


La preocupación por garantizar la seguridad de todas nuestras operaciones y actividades nos lleva a revisar de forma continua las medidas de protección que tenemos en nuestros centros de trabajo. “El objetivo es evitar cualquier tipo de incidente a través de una actitud preventiva y, para ello, implementamos los sistemas de seguridad más actuales con el fin de beneficiarnos de las ventajas que ofrece la tecnología”, asegura Juan Bonilla, director de Transformación.

En este contexto se enmarca el proyecto de monitorización de aguas subterráneas que la compañía ha desarrollado en doce de sus instalaciones. La iniciativa supone un importante avance en la detección de derrames, especialmente de aquellos que no pueden apreciarse a simple vista, además de una garantía para la protección del medio ambiente.

“El sistema nos permite recibir alertas en tiempo real en caso de detectarse hidrocarburos en el agua subterránea que se encuentra debajo de nuestras instalaciones”, explica el subdirector de HSSE, Jesús Manso. Una inmediatez que, ante un posible vertido, permite actuar con la mayor rapidez para minimizar sus consecuencias.

“Este sistema elimina la incertidumbre y nos permite anticiparnos a las consecuencias de un posible derrame”

Este aviso se produce cuando el sensor colocado en un pozo piezométrico (perforaciones cilíndricas verticales revestidas de tubería piezométrica que descienden hasta el nivel freático con el fin de monitorizarlo) detecta hidrocarburos en fase libre en el agua subterránea. “En ese momento, emite una señal que capta una centralita y la envía hasta los sistemas de información de la compañía. En apenas unos segundos recibimos comunicación de la incidencia, lo que nos permite activar el protocolo de seguridad al instante para verificar la alerta”, comenta el técnico especialista medioambiental Daniel López.

Mediante una sonda interfase introducida en el piezómetro se comprueba la existencia de producto en el agua. “Los sensores están recubiertos de un material muy sensible que se degrada al contacto con hidrocarburos y, en ocasiones, la alerta puede ser falsa, aunque son las menos”, matiza Daniel López. Las comprobaciones se realizan a través de la empresa mantenedora de los equipos, una garantía de transparencia y veracidad.

Puntos estratégicos

Nuestras instalaciones disponen de una red piezométrica que permite monitorizar el acuífero. La disposición de los piezómetros atiende a una caracterización previa de la planta y del terreno para conocer los flujos subterráneos de agua. De este modo, los piezómetros se ubican en aquellos focos más sensibles y en lugares como el cargadero de camiones cisterna o donde existan tuberías enterradas.

“Las doce instalaciones monitorizadas, en las que se han instalado 114 sensores, se han elegido por sus características particulares y con el fin de cubrir la práctica totalidad del territorio donde operamos. Nuestro objetivo es aumentar paulatinamente el número de instalaciones con este sistema”, explica el jefe de Medio ambiente, Pedro Herrero.

Para la compañía, de acuerdo con Jesús Manso, este sistema supone “una tranquilidad, ya que elimina la incertidumbre y nos permite anticiparnos a las consecuencias, tanto ecológicas como económicas, de un posible derrame”.


¿Cómo funciona el sistema?