Certificados de biocarburantes
La normativa española establece la utilización de unos porcentajes mínimos obligatorios de biocombustibles sobre el total de gasolinas y gasóleos de automoción. Su cumplimiento tiene que ser acreditado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) a partir de la información facilitada por todos los agentes del mercado.
De acuerdo con las políticas de fomento de las energías renovables de la Unión Europea , España está impulsando la utilización de los biocarburantes como combustibles de automoción. La normativa española exige la obligatoriedad de incluir un porcentaje mínimo de biocombustibles en los carburantes de automoción (gasolinas 95 y 98 y gasóleo A), fijado en el 3,9 por ciento para cada producto y en el 5,83 para el total.
Para asegurar el cumplimiento de esta medida, el Gobierno ha designado a la Comisión Nacional de Energía (CNE) como organismo responsable de supervisar la obligación de comercialización de biocarburantes y emitir los correspondientes certificados. Con ese fin, durante el pasado año se publicó una relación de mecanismos de control que giran alrededor de una idea principal: el registro y posterior reporte de información por parte de los actores del sector petrolífero implicados, a los que la CNE segmenta en fabricantes, operadores y sujetos de verificación (entre los que se encuentra CLH).
De ese modo, cada uno de los integrantes de estos tres grupos debe facilitar mensualmente a la CNE toda la información relativa a sus operaciones con producto destinado a la automoción, de forma que este organismo pueda constatar que efectivamente se está cumpliendo con la legislación. En este sentido, el papel de los sujetos de verificación es de especial relevancia puesto que los datos que reportan permiten validar las cifras aportadas por productores y operadores.
Papel esencial de la logística
La colaboración del Grupo CLH está siendo fundamental en el desarrollo de los biocarburantes en España, ya que sin la debida adaptación de los medios de transporte y almacenamiento que ha llevado a cabo la compañía no hubiera sido posible introducir los biocombustibles a gran escala.
Como recuerda el subdirector de Calidad e Innovación, Félix Gómez, “se han diseñado nuevas infraestructuras y también se han establecido nuevos sistemas de control y de calidad para fijar un estándar común para los biocarburantes y que el producto de todos los operadores tenga las mismas características. Igualmente, para garantizar que otros productos, especialmente los destinados a aviación, no se vean alterados por la presencia de biocombustibles, se han diseñado métodos de ensayo rápidos y seguros para detectar la presencia de los mismos desde las propias instalaciones y sin necesidad de recurrir a pruebas de laboratorio”.
Éstas y otras actuaciones han hecho que el mercado esté preparado para cumplir la obligatoriedad de fomento de biocombustibles. Ahora, los productores son capaces de proveer este producto a los operadores para que estos puedan hacerlo llegar al consumidor final, siempre con la ayuda de las compañías logísticas, ya que sin ellas el sector no hubiera podido evolucionar de la manera que lo ha hecho.
Régimen fiscal especial
Otro aspecto que ha requerido una atención especial por parte de CLH ha sido el tratamiento fiscal de los biocarburantes. Como los biocarburantes y biocombustibles tributan a tipo cero (no pagan Impuesto sobre Hidrocarburos) ha habido que desarrollar un complejo procedimiento informático-contable-fiscal, aprobado por la Agencia Tributaria , para determinar con precisión y exactitud el volumen de entradas y salidas de biocarburantes y la cantidad exacta que incorpora y retira cada operador desde los diferentes depósitos fiscales de CLH.
Como señala José Pino, Asesor General Tributario de CLH, el desarrollo de este procedimiento fiscal especial ha permitido superar las dificultades que presenta el hecho de que a un único producto (gasolina o gasóleo con biocarburante) haya que aplicarle dos tipos impositivos diferentes, en función de su contenido, y, además, conocer al operador al que hay que hacerle la correspondiente repercusión impositiva.
Pasos necesarios
Para poder recoger y cuantificar toda la información específica que requiere esta normativa, CLH ha tenido que poner en marcha nuevos equipos y herramientas, que han permitido implementar un sistema de comprobación de información para cada operador que determina el porcentaje de biocarburante con el que el producto entra en la red y el asignado en las salidas, un dato que necesitan los propios operadores para poder enviar sus informes a la CNE.
Una vez más, la tecnología ha sido la mejor aliada para lograr objetivos. El director de Sistemas de Información, José Valdelvira, explica que, “se han aportado soluciones técnicas para la mezcla, bien en brazo de carga (punto final), bien en la entrada, mezclando en línea o en tanque (punto inicial), además de permitir la entrada previamente mezclada desde el origen, atendiendo al mismo tiempo los requerimientos del Reglamento de Impuestos Especiales y del sistema de control establecido por la CNE , lo que ha supuesto un reto importante”.
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