Compañeros de trabajo imprescindibles
Los equipos de protección individual, cuyo uso es obligatorio en actividades específicas, juegan un importante papel en la prevención puesto que minimizan las consecuencias en caso de un posible accidente.
El Grupo CLH está comprometido con la seguridad y uno de sus objetivos es eliminar los accidentes laborales de todos sus centros de trabajo. A través de la campaña ‘El cero es posible', la compañía busca sensibilizar a todas las personas de la importancia que tiene la prevención para evitar posibles accidentes. En este sentido, los equipos de protección individual, o EPIs, juegan un papel muy destacado.
Un EPI es cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que pueden amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin. Estos equipos se emplearán cuando los riesgos inherentes a una actividad no hayan podido evitarse o minimizarse por medios técnicos, como la protección colectiva o métodos de organización del trabajo.
Su correcto uso y conocimiento es básico para que cumplan su finalidad, es decir, proteger a la persona, aunque hay que recordar que no evitan el riesgo de accidente pero sí disminuyen sus consecuencias. CLH ha actualizado recientemente su Manual de Equipos de Protección Individual, que recoge los EPIs específicos (de uso obligatorio) para cada puesto de trabajo según los riesgos que tiene identificados, y sus condiciones de utilización. Con el fin de hacer hincapié en su uso, en las zonas de trabajo donde se requieran uno o varios EPIs se señalizará su obligatoriedad, conforme a lo establecido legalmente, con la señal del correspondiente EPI o EPIs.
Características necesarias
Para que sean efectivos, los equipos de protección individual deben ser adecuados para las condiciones existentes en el lugar de trabajo, tales como temperatura, humedad, concentración de oxígeno, etc. Asimismo, deben tener en cuenta y adaptarse (tras realizar los ajustes necesarios) a las condiciones anatómicas y fisiológicas del trabajador y a su estado de salud para no reducir, por ejemplo, la capacidad visual o auditiva de las personas.
En determinadas actividades es necesario el uso simultáneo de diferentes equipos, por lo que estos deben ser compatibles entre sí. Y, por supuesto, no generar riesgos añadidos derivados de su uso.
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