Conciencia de desarrollo social
Manuel Carranza, jefe del Centro Periférico de Mantenimiento de la zona Sur, colabora desde hace años con la Organización no Gubernamental para el Desarrollo Madre Coraje, que trabaja para ofrecer una sociedad más justa y solidaria.
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La organización Madre Coraje trabaja para conseguir el desarrollo social de las personas y comunidades menos favorecidas. |
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La conciencia solidaria de Manuel Carranza, jefe del Centro Periférico de Mantenimiento de la zona Sur, cambió completamente hace cinco años, cuando conoció el trabajo de Madre Coraje, una Organización no Gubernamental para el Desarrollo (ONGD) que trabaja desde Andalucía para proyectos de desarrollo en Perú. La relación que ha mantenido desde entonces ha transformado muchos de sus puntos de vista y, como dice él, “es un pequeño esfuerzo que satisface plenamente”.
¿Qué es Madre Coraje?
Es una ONGD que, desde hace más de 15 años, coopera en el desarrollo de las comunidades empobrecidas de Perú y de otros países a través de ayuda humanitaria, basada principalmente en el reciclaje, proyectos de desarrollo sostenible y educación para fomentar una auténtica cultura de solidaridad. Su lema es ‘De tu compromiso nace la esperanza' y basa su actividad en tres principios: igualdad, solidaridad y gratuidad.
¿Cómo nació la ONGD ?
Todo empezó a principio de los años noventa con un viaje del presidente de la organización a Lima, la capital de Perú, una inmensa ciudad en la que las desigualdades sociales son más que evidentes. Allí, su conciencia le animó a hacer algo para combatir la extrema pobreza que había visto y, a su regreso a España, decidió actuar. De ese modo, en 1993, nació Madre Coraje, bautizada así en honor de María Elena Moyano, una mujer peruana que dedicó su vida a luchar contra la injusticia en su país y que murió asesinada por la organización terrorista Sendero Luminoso.
¿Y cómo actúa?
En tres áreas. En primer lugar, se envía mucha ayuda humanitaria (sólo el pasado año se mandaron 450.000 kilos) para cubrir carencias y necesidades. También se llevan a cabo proyectos de desarrollo sostenible, a los que se destinan cerca de dos millones de euros al año; aquí es importante contar con ayuda externa para detectar las necesidades de los campesinos en cuestiones de alimentación, agua, técnicas de cultivo, animales, etc. Por último, se hacen tareas de educación para el desarrollo en nuestro país con el fin de denunciar las desigualdades y concienciar a la población, a través de talleres, cursos y escuelas, de la necesidad de hacer un uso responsable de los recursos y ser solidarios.
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La ONGD selecciona y clasifica los medicamentos que recibe para entregarlos a aquellas instituciones que más los necesitan. |
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¿Dónde está presente?
En Perú tiene la ayuda de numerosos expertos en distintos campos (administración, logística, contabilidad, agropecuaria…) y cuenta con la colaboración de los Jesuitas. En España, las oficinas centrales están en Jerez de la Frontera , en Cádiz, y tiene otras siete delegaciones repartidas por todo el territorio andaluz. Además, trabaja en la creación de más oficinas en otros lugares de España para darse a conocer y tener un trato más cercano con las Administraciones locales para obtener financiación.
Eso es importante.
Y tanto. Aunque una parte muy importante del presupuesto de la organización proviene de actividades privadas, los mayores ingresos que tiene Madre Coraje provienen de fondos públicos. Gracias a las subvenciones de las Administraciones puede desarrollar gran parte de los proyectos que lleva a cabo.
¿Y los fondos privados?
Una parte destacada proviene de las actividades que desarrolla en las comunidades en las que está presente, especialmente aquellas que están relacionadas con el reciclaje. Madre Coraje, como gestor de residuos acreditado, se encarga de recoger materiales que luego transforma para su venta o los vende a otras empresas de tratamiento. Con el aceite usado, por ejemplo, elabora jabón (que luego envía a Perú) y el excedente lo vende a una empresa que fabrica biocombustibles; los tóner de impresora y las radiografías (contienen sal de plata) también se entregan a entidades que los reciclan, al igual que los móviles. Con todo ello se obtiene financiación, además de hacer una buena labor con el medio ambiente.
La organización también se encarga de recoger ropa usada y zapatos que, posteriormente, vende a unos precios muy bajos en varias tiendas de ropa de segunda mano que tiene. Es sorprendente ver que la gente tira ropa que incluso está nueva o sin apenas uso.
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Madre Coraje tiene varias tiendas de ropa de segunda mano en las que pone a la venta las prendas que recoge para obtener dinero con el que sufragar sus actividades. |
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Igual que los medicamentos…
Así es. Muchas veces tenemos en casa cajas de medicinas que están a la mitad o casi completas y que no sabemos qué hacer con ellas. Madre Coraje las recoge, las clasifica y reparte aquellas que estén en buen estado a centros e instituciones que realmente las necesitan. Sólo en Sevilla recibimos miles de medicamentos y su correcta clasificación ocupa la mayor parte del tiempo de los voluntarios que colaboran con la ONGD.
¿Hay muchos?
Aunque siempre faltan manos, es una buena cifra. Madre Coraje cuenta con casi 1.500 socios colaboradores, cerca de 60 empleados fijos y más de 1.000 voluntarios, a los que normalmente se les pide un compromiso de una mañana o una tarde a la semana para poder organizar mejor los turnos y las colaboraciones.
Y tú, ¿cómo colaboras?
Aunque valgo igual para un roto que para un descosido, mi principal cometido tiene que ver con los equipos informáticos. Cuando empecé a colaborar con ellos, la delegación de Sevilla había crecido mucho y necesitaba trabajar de una manera más profesional y organizada. Para ello decidieron renovar los equipos informáticos y crear una red estructurada y fue aquí donde más les ayudé. Posteriormente, mi participación ha ido variando en función de las necesidades, desde camarero en un rastrillo solidario hasta administrativo; vamos, lo que me pidan.
¿Es una buena experiencia?
Sin duda. Ayudar a los demás, aunque sólo sea dedicando parte de nuestro tiempo libre, es algo muy gratificante. Yo llevo ya más de cinco años y cada vez me gusta más, sobre todo por cómo me siento conmigo mismo. Desde aquí animo a todo el mundo a que colabore con alguna organización como Madre Coraje y aporte su granito de arena para cambiar esta sociedad. Como ya he dicho, sólo hace falta voluntad y un poco de tiempo.
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