La revista de la gente de
Número 15 - Tercer trimestre 2009
 

Prevención, la mejor vacuna contra la gripe A
La última variante de la gripe se ha convertido en un molesto compañero de viaje para la salud mundial. Las medidas más eficaces para combatirla son las de tipo preventivo, por ello es fundamental estar bien informados.

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La gripe A es una infección respiratoria aguda muy contagiosa producida por un nuevo subtipo del virus de la gripe: el H1N1, frente al que la mayoría de las personas no estamos inmunizados.

La gripe estacional que conocemos se sucede año tras año porque los virus van cambiando. No obstante, algunas personas presentan cierta inmunidad frente a estos virus circulantes debido a que estas mutaciones son poco significativas. Pero el virus A (H1N1) es nuevo, y la mayoría no posee ningún tipo de grado de inmunidad frente al mismo, por lo que puede causar muchas más infecciones que la gripe común. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad y Política Social ha iniciado una intensa campaña informativa sobre el nuevo virus para concienciar a la población de la necesidad de tomar medidas, fundamentalmente de tipo preventivo, para minimizar el riesgo de contagio, y para utilizar racionalmente los servicios de salud.

Síntomas de la nueva gripe
En caso de infección, la gravedad de la enfermedad varía desde un cuadro con sintomatología leve hasta un cuadro grave, que puede incluso conducir a la muerte. Si bien la mayoría de estos casos corresponden a personas con problemas de salud subyacentes y/o con el sistema inmunitario debilitado, algunos se han producido en personas jóvenes y sanas, por lo que no nos debemos confiar en exceso.

El comportamiento del virus no está siendo tan agresivo como inicialmente se pensó. Según los datos de la OMS , correspondientes a más de 200.000 casos de todo el mundo, la mayoría de los enfermos infectados presentan síntomas gripales característicos (fiebre alta, cefalea, malestar general, tos, dolores musculares, falta de apetito, etc.) y se recuperan totalmente al cabo de una semana, incluso sin recibir tratamiento.

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Evolución de los casos
Los cuadros graves suelen presentar un deterioro clínico repentino muy acelerado, generalmente a partir del quinto o sexto día desde la aparición de los síntomas, a causa de una neumonía vírica seguida de un importante menoscabo multiorgánico. En estos casos, y en los pertenecientes a grupos de riesgo, es fundamental el tratamiento con antivirales, incluso en embarazadas, ya que se acompaña de un mejor pronóstico.

Es necesario conocer si pertenecemos a algún grupo de riesgo (ver cuadro al respecto en esta página) y saber advertir los signos de alarma para acudir a un centro hospitalario: disnea (sensación de falta de aire), respiración dificultosa y acelerada, fiebre elevada (superior a 38,5–39 grados) durante más de tres días,

alteración de la conciencia (obnubilación, confusión, falta de reactividad, etc.), caída significativa de la tensión arterial, dolor torácico, cianosis (piel azulada) o esputo sanguinolento.

El diagnóstico de gripe A es clínico, es decir, lo realiza el médico con los síntomas del paciente. Tras obtener una muestra de mucosidad, de tejido del aparato respiratorio o de sangre, se pueden hacer tres pruebas de confirmación: inmunológicas (PCR), serológicas (determinación de anticuerpos específicos), y cultivo del virus.


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Seguir unas pautas básicas de prevención e higiene minimizan el riesgo de contagio de gripe A

El Servicio médico de CLH recomienda:

Consejos para prevenir el contagio de la enfermedad:

- Informarse a través de profesionales y fuentes competentes.

- Lavarse bien las manos con agua y jabón o desinfectantes con base de alcohol.

- Cubrirse la nariz y la boca al estornudar o toser o bostezar (luego lavarse las manos).

- Utilizar pañuelos desechables y tirarlos tras su uso.

- Procurar no tocarse la boca, la nariz o los ojos.

- Ventilar diariamente la casa y espacios comunes.

- Limpiar las superficies y objetos de uso común con los productos de limpieza habituales.

- Utilizar racionalmente los servicios de salud.

Qué hacer si se contrae la gripe A:

- Seguir las recomendaciones de su médico y quedarse en casa.

- Descansar e ingerir muchos líquidos.

- Cubrirse la boca y la nariz con pañuelos desechables y tirarlos.

- Lavarse las manos de forma frecuente y meticulosa,sobre todo después de toser o estornudar.

- Acudir al médico lo antes posible si aparecen signos de alarma.


Grupos de riesgo

- Niños, especialmente los menores de dos años.

- Embarazadas y lactantes.

- Personas con enfermedades...

  • Respiratorias crónicas.
  • Cardiovasculares crónicas (no incluye hipertensión leve).
  • Metabólicas crónicas, especialmente diabetes.
  • Renales y hepáticas crónicas.
  • Inmunodeficiencia congénita o adquirida.
    Neurológicas o neuromusculares crónicas.
  • Otras condiciones que reduzcan la inmunidad (tratamientos de quimioterapia, radioterapia o corticoides) o dificulten la función respiratoria (obesidad mórbida).

 

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