Vehículos de CLH Aviación, mucho más que un repostaje
Los nuevos vehículos que utiliza CLH Aviación para llevar a cabo la puesta a bordo de las aeronaves en los aeropuertos disponen de la última tecnología para hacer las operaciones con la mayor seguridad y eficiencia.
CLH Aviación está presente en la gran mayoría de aeropuertos españoles, en los que presta el servicio de puesta a bordo de carburante a las aeronaves. Hasta no hace muchos años, las infraestructuras de prácticamente todas las terminales sólo permitían llevar a cabo esta operación a través de unidades repostadoras, las cuales transportaban en una cisterna el queroseno o la gasolina que necesitaban los aviones.
Las redes de hidrante (tuberías que transportan el producto desde las instalaciones de almacenamiento hasta el lugar de estacionamiento de los aviones) han permitido introducir en los aeropuertos más importantes unos vehículos aún más pequeños, seguros y eficientes: los dispensers.
En palabras del gestor de Calidad de CLH Aviación, Manuel Álvarez, “la principal diferencia de estos vehículos, especialmente concebidos para repostar aeronaves, respecto a la unidad repostadora tradicional es que no necesitan transportar combustible por las instalaciones aeroportuarias y que no incorporan bomba, ya que están diseñados para conectarse al pit, o toma de hidrante, más cercano al avión y llevar a cabo el repostaje directamente, siendo así el suministro más seguro, económico y rápido. En algunos casos, permite a los aeropuertos que tienen hidrante reducir su capacidad de almacenamiento, ya que en la mayoría de casos están conectados con instalaciones cercanas que suministran el producto directamente”.
“Otra importante diferencia de los dispensers”, añade Álvarez, “es la ausencia de cisterna de transporte, lo que reduce enormemente su tamaño, sobre todo en lo que a altura se refiere. Esta característica les permite colocarse sin problemas bajo las alas (o planos) de la aeronave, lugar desde donde se realiza el repostaje ya que es ahí donde se encuentran los depósitos”.
Proceso de suministro
Una vez ubicado el vehículo, y tras colocar los pertinentes elementos de seguridad para que pueda ser visible, se conecta la manguera principal (llamada manguetón) a la válvula del hidrante a través del codo de pit; en función del caudal máximo que admita el aparato y el número de bocas de carga que tenga, la conexión del vehículo al avión puede hacerse mediante una o dos mangueras situadas en la plataforma elevadora, o bien a través de una manguera de menor diámetro alojada en una devanadera lateral.
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El panel de control de los vehículos incorpora indicadores que permiten al oficial conocer en todo momento la situación en la que se encuentran los interlocks. |
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La jefa de Mantenimiento de CLH Aviación, Cristina Jaraba, explica que para garantizar la calidad del carburante suministrado, “el dispenser, por el que pasa el carburante desde el hidrante hasta el avión, cuenta con un microfiltro que permite depurar el producto, eliminando cualquier partícula en suspensión o restos de agua que pudiera contener el queroseno”. Asimismo, diversos manómetros indican las diferentes presiones de los equipos instalados en el vehículo (presión del sistema de hidrante, del suministro de entrada en el avión, del diferencial del microfiltro, etc.), todos ellos instalados para controlar y evitar que pueda resultar dañada cualquier parte de las tomas de carga de la aeronave. El vehículo dispone, además, de un preciso contador que mide la cantidad de litros suministrados. Una vez terminado el repostaje y después de recoger las mangueras, el oficial abastecedor finaliza la operación facilitando el albarán de entrega con los datos de suministro a la tripulación del avión o representante de la compañía aérea mediante su terminal portátil.
Con toda seguridad
Las operaciones de puesta a bordo requieren amplias medidas de seguridad. Por ello, los dispensers y las unidades repostadoras cuentan con distintos mecanismos pensados para llevarlas a cabo con todas las garantías.
“El ‘interlock', por ejemplo, es uno de los dispositivos más común; actúa sobre el freno del vehículo y le impide ponerse en marcha en caso de que algún elemento del dispenser o unidad repostadora no esté en su sitio después del repostaje, como por ejemplo las mangueras, el cable de masa, el codo de pit o la plataforma”, señala Cristina. De este modo, en caso de que se dejase la manguera conectada al avión o la plataforma no estuviera correctamente recogida, el vehículo avisaría al conductor por medio de un panel luminoso de la incidencia y el sistema impediría ponerlo en marcha. Con este fin se han dispuesto también sensores ópticos en las plataformas para evitar que su elevación excesiva pudiera dañar las alas u otro elemento del avión.
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Las modernas unidades repostadoras que utiliza CLH Aviación están equipadas para hacer suministros desde la cisterna o directamente a través del hidrante en función de las necesidades. |
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Para que la operación esté controlada en todo momento, los dispensers incorporan un mando llamado ‘deadman' que, en caso de que el oficial abastecedor no accione correcta y periódicamente, el suministro se detiene de forma automática. Los dispensers y unidades repostadoras mixtas llevan también un interruptor que permite hacer una parada de emergencia de todo el sistema hidrante ante cualquier eventualidad, así como un mecanismo de parada de emergencia del motor. También están equipados con un extintor automático del motor.
Además de la seguridad, estos modernos sistemas buscan facilitar todo lo posible el trabajo de los oficiales, especialmente en la colocación de los vehículos a la hora de la puesta a bordo. Manuel Álvarez enumera algunos de ellos: “Para colocar la plataforma en la vertical de la boca de carga del avión, algunos vehículos incorporan ya un sensor de posicionamiento en la rueda que les permite situarse correctamente, mientras que otros van equipados con una cámara en la plataforma que permite al conductor ‘ver' dónde tiene que colocar el vehículo. Dada su longitud, algunas unidades repostadoras incorporan un avisador acústico que advierte de la proximidad de objetos en la parte trasera”.
Buscando el estándar
Hasta la aparición del hidrante, las unidades repostadoras eran los únicos vehículos utilizados para la puesta a bordo de las aeronaves. Estos camiones se caracterizan por llevar una cisterna para transportar el producto y una bomba para el repostaje. Se diferencian de las cisternas tradicionales en que la cuba es de perfil bajo y mucho más ancha para poder acceder sin problemas debajo del ala de los aviones. Para mejorar su versatilidad, en los últimos años se han diseñado algunos modelos con capacidad de suministrar a través de hidrante, llamadas unidades repostadoras mixtas.
Debido a la gran variedad de unidades repostadoras existentes, CLH Aviación creó un grupo de trabajo (formado por oficiales abastecedores, supervisores, jefes de instalación y personal de mantenimiento) con el objetivo de unificar el estándar más adecuado para la mayoría de aeropuertos en los que opera. La jefa de Mantenimiento, Cristina Jaraba, resume las conclusiones a las que se ha llegado: “un vehículo articulado y con semirremolque para facilitar la conducción, con cisterna de perfil bajo (altura máxima de 285 centímetros ), con una capacidad de 33.000 litros y que incluya el equipo de suministro entre la cabina y la cisterna. De este modo, la pieza que sirve de enganche entre la cabeza tractora y la cuba aloja la corona de giro, por la que el carburante pasa de la cisterna al equipo de bombeo”.
Cabe destacar que estas unidades repostadoras y los dispensers de CLH Aviación pueden circular por carretera ya que disponen de todos los permisos necesarios. Según Manuel Álvarez, “así la compañía es autónoma para trasladar cualquier vehículo a otro aeropuerto según las necesidades”. Para el director general de CLH Aviación, Alfredo Arias, “la seguridad y la versatilidad en las operaciones son los aspectos en los que más se ha trabajado para alcanzar el estándar que mejor define al vehículo de CLH Aviación, actual, versátil y, sobre todo, seguro”.
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