Galicia, la magia del norte
En la antigüedad, el fin del mundo estaba situado en estas tierras. Hoy, Galicia es un lugar para perderse en el que su naturaleza salvaje, la hospitalidad de sus gentes y su rica gastronomía invitan a disfrutar en un entorno lleno de encanto.
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La catedral de Santiago de
Compostela, estación final para los peregrinos
que recorren el Camino de Santiago. |
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Destino predilecto para turistas y peregrinos llegados de todo el mundo, Galicia se presenta rica y enigmática. Esta comunidad ha sabido adaptarse a una nueva demanda turística más madura y exigente ofreciendo calidad y riqueza en cuanto a cultura, gastronomía, naturaleza y descanso.
La Vía Láctea guía a los europeos hasta ella y las meigas hechizan a los visitantes enamorándoles de un entorno único. El Apóstol Santiago sigue siendo uno de los reclamos principales de Galicia, pero hay mucho más por descubrir. Estamos ante un paraje que parece seguir intacto a pesar del paso del tiempo, conservando todo el encanto y el misterio de una cultura celta no tan lejana.
Identidad fuerte y diversa
Galicia es una comunidad con personalidad propia que se ha ido construyendo a lo largo del tiempo. Pueblos como el celta o el romano poblaron sus tierras y dejaron una huella muy profunda, dando lugar a una cultura rica que sigue viva hoy día en toda la comunidad.
A Coruña, situada en las Rías Altas, es destino de visita obligada para los peregrinos ya que en su capital, Santiago de Compostela, se encuentra la magnífica catedral dedicada al Santo Apóstol.
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La catedral de Santiago de Compostela, estación final para los peregrinos que recorren el Camino de Santiago. |
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Pero hay mucho más: Fisterra, la Costa de la Muerte , el Festival de Ortigueira, sus playas salvajes… sin olvidarnos por supuesto de la ciudad de A Coruña, en la que destacan la Torre de Hércules, el único faro romano del mundo que todavía se encuentra en funcionamiento. En definitiva, una provincia viva y cargada de historia que no deja de reinventarse gracias a la diversa afluencia de la gente que la visita.
El lugar oportuno si se va en busca de una estancia animada son Las Rías Bajas. Pontevedra cuenta con una gran oferta de servicios para todos los públicos, mientras que Sanxenxo es uno de los destinos turísticos de Galicia por excelencia. Muy cerca descubrimos Portonovo, una pequeña localidad marinera que se recordará por su belleza. Por el contrario, si lo que se busca es tranquilidad, la visita al parque natural de las Islas Cíes y el recorrido por los jardines del Monasterio de Poio no defraudarán al visitante. No se puede abandonar la provincia sin disfrutar de una mariscada en O Grove o contemplar las olas en la playa de La Lanzada.
Lejos de la costa, el interior tampoco decepciona. En Lugo, su muralla romana del siglo III, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco , abre sus puertas para invitarnos a conocer una ciudad que en cada esquina recuerda la gran riqueza cultural que encierra. La provincia es eminentemente rural y presenta una Galicia auténtica; Ribadeo, con su impresionante playa de Las Catedrales, es quizás uno de los parajes más maravillosos no sólo de la comunidad gallega, sino de todo el norte de España. Mondoñedo y su preciosa catedral románica también merecen un alto en el camino.
Atravesando la Ribeira Sacra , donde los Cañones del río Sil ofrecen vistas espectaculares, llegamos a Ourense, la provincia más interior de Galicia. Allí, sus famosas fuentes termales de As Burgas son la motivación de muchos turistas. En la ciudad de Ourense, el orgullo de sus ciudadanos es su Cristo y su puente romano, que según reza un dicho local, son únicos en toda España.
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Vista general de las Islas Cíes. |
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Naturaleza en estado puro
Bien es sabido que el norte de España tiene una riqueza natural incomparable y, se vaya donde se vaya, la variedad paisajística es increíble. Galicia ofrece un importante catálogo de perspectivas, de formaciones naturales y de fauna y flora. Cada provincia es un mundo que no deja de sorprender y merece la pena adentrarse en las innumerables rutas para descubrir lugares únicos. Son de destacada importancia las Dunas de Corrubedo y las lagunas de Carregal y Vixán, en el municipio coruñés de Ribeira, debido a su gran diversidad de ecosistemas. Además de Parque Natural, es una zona de especial importancia para las aves y posee la duna móvil más grande del noroeste peninsular, con más de un kilómetro de largo y 20 metros de altura.
La lucense playa de Las Catedrales es un entorno único y exquisito que ha sido modelado por el mar durante años, dando lugar a enormes arcos formados en la roca y caprichosas formas esculpidas por la salvaje erosión del agua. Cuando la marea es baja, se puede acceder a playas vecinas y a cuevas descubriendo lugares cargados de encanto.
Mientras, en A Coruña encontramos la estaca de Bares, situada en el punto más septentrional de la península y que representa la división entre el mar Cantábrico y la masa oceánica general del Atlántico. Un lugar en el que parece que nunca ha entrado el hombre y que es un estupendo observatorio ornitológico.
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Panorámica del puerto de O Grove, en Pontevedra, ejemplo de la tradición marinera de Galicia. |
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La conquista de la mesa
Es imposible hablar de Galicia y pasar por alto su gastronomía, una comunidad que cuenta con más de 70 fiestas gastronómicas repartidas a lo largo del año. La gran variedad y calidad de productos que tiene la comunidad contribuye a disfrutar de una cultura culinaria de gran relevancia. Sus mares ofrecen un marisco de calidad suprema y su climatología y orografía favorecen la variedad de cultivos y la riqueza ganadera.
El pulpo a feira, la empanadas, los quesos y los vinos Albariño, Ribeiro y Mencía son los productos abanderados de Galicia, pero hay mucho más. Los percebes, las vieiras, las centollas y necóras son algunos de los tesoros que ofrecen el Cantábrico y el Atlántico. Las tierras tampoco se quedan atrás dando unos magníficos grelos, patatas y los famosos pimientos de Padrón. La carne de vacuno es de una calidad excelente, así como sus famosos capones de Vilalba. Para acabar la comida con buen sabor de boca, Galicia nos ofrece sus filloas, su tarta de Santiago y una variedad de orujos envidiable, sin olvidar la queimada y su conjuro contra hechizos para las meigas o brujas que, aunque se sea escéptico, al adentrarse en una comunidad tan mágica uno se plantea aquello de haberlas, hailas…
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