Tendiendo la mano
La conciencia social de Mar Madruga y Concha Rodríguez, compañeras en la dirección de Sistemas de Información, hace posible que cada año sea mayor la ayuda a los más necesitados a través de la ONG Mano a Mano.
Un reportaje de televisión condujo a Mar y a Concha hasta Mano a Mano, una Organización No Gubernamental creada en 1994 por personal de Iberia con el objetivo de colaborar con los más necesitados, gracias a las ventajas que proporcionaban los continuos desplazamientos de la compañía aérea. Compañeras de trabajo y amigas fuera de él, desde hace años las dos son el motor que moviliza a sus compañeros en CLH, de los que ensalzan su compromiso, para la recogida periódica de ropa, juguetes, alimentos y medicinas que, posteriormente, entregan a esta organización para su distribución en los lugares donde más se necesite.
Como ellas dicen, sólo hace falta un pequeño empujón para que la gente dé lo mejor de sí misma.
 |
| |
Concha y Mar con sus compañeros de la dirección de Sistemas de Información.
|
|
 |
¿Cuándo empezasteis a
colaborar con Mano a Mano?
Nos juntamos unos compañeros del trabajo para hacer llegar distinto material a diferentes centros. Poco después nos planteamos qué sentido tenía mandar cosas indiscriminadamente, porque si enviábamos artículos para niños de nueve años y realmente eran más pequeños, esta acción no resultaba muy productiva. Como el proyecto ya estaba en marcha, decidimos seguir adelante, pero en otros canales y cambiando el objetivo. Gracias a la televisión conocimos Mano a Mano, una ONG creada por una empleada de Iberia que, en cada viaje que hacía a Guinea, entregaba ropa, medicinas y alimentos al colegio para niñas huérfanas Santa Teresita, dirigido por las Hermanas de la Inmaculada Concepción. La donación se realizaba directamente a las monjas, y de ahí el nombre de la organización.
Poco a poco Mano a Mano fue creciendo e Iberia se involucró más, permitiendo llevar los paquetes en las bodegas, sin coste alguno y ofreciendo billetes a niños enfermos para recibir tratamientos o someterse a intervenciones quirúrgicas. Además, cuando hay algún desastre, como un terremoto o inundaciones, pone aviones enteros a disposición de la ONG.
¿Qué os hace tener confianza en esta organización?
Es una ONG muy consolidada y cuenta con el respaldo de una gran compañía como es Iberia y su plantilla. Aunque inicialmente estaba formada sólo por personal de vuelo, ahora trabajan en ella más de 500 empleados, lo que ha permitido multiplicar las acciones: de repartir 3.900 kilos de ayuda humanitaria en 1994 se ha pasado a 174.619 kilos en 2004.
Y vosotras ponéis vuestro granito de arena.
Aunque seamos nosotras las que impulsemos las acciones con Mano a Mano, realmente la colaboración viene de todo nuestro departamento; se trata de una labor de equipo. La verdad –no es un tópico– es que tenemos un ambiente muy bueno. Somos muy buenos amigos y compañeros.
¿Y el resto de CLH?
Hasta ahora, la recogida se realiza en nuestro departamento ya que, hasta hace poco tiempo, prácticamente estábamos nosotros solos en las oficinas de Méndez Álvaro (Madrid). Sólo ponemos carteles para la recogida en este edificio pero si alguien de otros departamentos se entera y le interesa, suele llamar preguntando dónde puede dejar las bolsas de ropa. A partir de ahora esperamos que otros compañeros se animen.
 |
| |
Mar y Concha recibieron la visita de María Alventosa, presidenta de Mano a Mano. |
|
 |
¿Cuándo y cómo se hacen las campañas de recogida?
A no ser que haya algún desastre natural, hacemos una campaña en verano y otra antes de invierno ya que con los ‘cambios de armario’ es más fácil conseguir ropa. Mano a Mano también nos pide otras cosas, como alimentos no perecederos y juguetes, y en Navidad vendemos participaciones de su lotería para conseguir donativos. La mecánica de las campañas es sencilla: ponemos carteles con una fecha límite para la recogida –no muy amplia para no tener invadida la oficina–; a medida que va llegando la ropa, separamos la de verano de la de invierno, que es el único requisito que nos ponen; y, cuando termina el plazo, llamamos a un voluntario de la organización para que recoja el material.
Nuestro departamento ha protagonizado algunos ejemplos de solidaridad. Hace dos años tocó una pedrea y la mayoría renunció a ese dinero para donarlo a la ONG y cuando la Cruz Roja hizo un llamamiento para la recogida de productos de primera necesidad al comenzar el conflicto de Yugoslavia, en una mañana recaudamos más de cien mil pesetas de entonces. Las destinamos a comprar leche infantil.
¿Tienen éxito estas iniciativas?
La verdad es que sí. En la última recogimos más de diez cajas grandes de ropa, todo un record. Aunque también se donan juguetes y libros, lo que más pedimos y recogemos es ropa porque es lo que menos pesa y abulta y, por lo tanto, es lo menos costoso.
¿Es fácil movilizar a la gente?
El sentimiento solidario esta ahí. Quizás sólo falta el primer empujón, la chispa que encienda todo, pero en cuanto se da el primer paso, la gente responde de una forma encomiable.
¿Hacéis algo más al margen de Mano a Mano?.
Somos socias de Greenpeace y tenemos niños apadrinados desde hace muchísimos años. En Madrid, donamos muchas cosas al Hospital de San Rafael que después se destinan a tómbolas benéficas o a hogares especiales.
¿Qué os motiva a dedicar tanto esfuerzo en estas acciones?
Realmente no nos damos cuenta de lo fácil que resulta ayudar a todos los que no tienen la suerte que tú has tenido. Requiere muy poco esfuerzo tratar de mejorar las condiciones de la gente que apenas tiene nada. Apadrinar a un niño o pertenecer a una ONG, por ejemplo, es una simple cuestión económica porque ahí no tienes que hacer nada.
Personalmente, ¿qué os aporta este tipo de acciones?
Somos conscientes de que estamos dando de lo que nos sobra, no compartiendo las riquezas que tenemos, que es lo que de verdad tendría mérito. Pero se trata de encauzar a la gente que, aunque seguramente tenga la idea de hacerlo, le falta la iniciativa.
Animad a vuestros compañeros para que colaboren…
Esto requiere muy poco tiempo y muy poco esfuerzo. Y más que animar, preferimos agradecer el apoyo que nos dan, no a nosotras, sino a las iniciativas, porque la gente te apoya inmediatamente. Nos sentimos muy respaldadas
y se lo agrademos mucho. Nos gustaría hacer también un llamamiento a CLH para que continúe incrementando sus ayudas a iniciativas solidarias y, en la medida de lo posible, que se puedan encauzar los excedentes de material que se dan en la empresa. Los ordenadores que han quedado obsoletos o la ropa de trabajo y material con logos antiguos, por ejemplo, serían de gran utilidad para Mano a Mano.