Número 2 - Segundo trimestre 2006
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Cuestión de logística
Las instalaciones de almacenamiento sirven de enlace entre las refinerías y los clientes finales y son una pieza fundamental en la actividad de CLH. Su distribución geográfica permite satisfacer la demanda de los operadores y garantizar el abastecimiento de los productos petrolíferos. Una jornada en cuatro de ellas ayuda a conocer cómo son y cómo funcionan.

  Revisión de sistemas en la planta de San Roque.
 

En el sector de los productos petrolíferos, la logística adquiere dimensiones estratégicas. Considerada el último eslabón de la llamada ‘cadena petrolera’, de ella depende el transporte y abastecimiento de productos –gasolinas, gasóleos, querosenos y fuelóleos– en un territorio concreto.

Para llevar a cabo globalmente esta actividad se requieren ciertos activos, entre los que destacan medios de transporte masivo de productos –oleoducto y buque tanque– para el ‘transporte primario’, instalaciones de almacenamiento y medios de transporte de volúmenes pequeños –camión cisterna o vagón cisterna– para la ‘distribución final’.

Tras ser extraído, el crudo llega a las refinerías, donde será transformado. Las vías de abastecimiento condicionan la ubicación de las refinerías. España, que no es productor de crudo, aprovecha sus miles de kilómetros de litoral para recibir la materia prima por buque tanque, por lo que casi todas las refinerías, salvo la de Puertollano (Ciudad Real), están en la costa. Normalmente, estos centros no suministran los productos directamente a los consumidores finales, que suelen ser estaciones de servicio, industrias, instalaciones de calefacción y centrales térmicas.

  Toma de muestras en la instalación de almacenamiento de Son Banya.

 

Cubrir las necesidades
Esto, unido a que los clientes demandan el producto en cantidades discretas, establece la necesidad de intermediarios que almacenen los combustibles y se encuentren a menos distancia de los consumidores. Se trata de las instalaciones de almacenamiento, depósitos intermedios que se abastecen de refinería por oleoducto y buque tanque y que se ubican lo más cerca posible al centro neurálgico de una determinada zona geográfica, a la que suministran generalmente con camiones cisterna.

La función de las plantas de almacenamiento es, por un lado, ser el punto de transferencia entre el transporte primario y la distribución final y, por otro, regular los flujos de producto ante las variaciones de demanda –salida de producto– u otras incidencias.

Cada una de las 38 instalaciones que CLH tiene distribuidas por la Península y Baleares lleva tras de sí un complejo estudio de viabilidad que analiza aspectos geográficos, urbanísticos, medioambientales, sociales, de mercado y, por supuesto, económicos. Éste establece la posibilidad real de construcción, su ubicación y la inversión que requiere, además de las necesidades de tamaño y capacidad.

Automatizadas y seguras
En general, las plantas cuentan con unos elementos básicos comunes distribuidos en diferentes áreas. En lo referido a producto, destaca la zona de recepción, los sistemas de bombeo, los tanques de almacenamiento, el cargadero de camiones cisterna, los tanques de aditivos, el laboratorio y, cómo no, la conexión con el oleoducto. Para garantizar la seguridad, y cumpliendo con la normativa de seguridad industrial en instalaciones de almacenamiento (IP-02), todas las plantas cuentan con los correspondientes equipos para la defensa contra incendios. Asimismo, existen distintos sistemas de protección medioambiental como plantas de tratamiento de efluentes y plantas de recogida de vapores para los camiones cisterna, entre otras.

Todas las instalaciones de almacenamiento están automatizadas y se operan desde una sala de control, además de contar con un Dispatching Central que permite el apoyo, gestión y supervisión constante de los sistemas automáticos. La energía no entiende de horarios y por eso las instalaciones están operativas 24 horas al día los 365 días del año.

  Prueba para comprobar la calidad del JET A-1 en Barcelona.  

Abastecerse para suministrar
La principal preocupación de las plantas de almacenamiento es, sin duda, abastecerse de producto y tener capacidad para suministrarlo. Esto es posible gracias a los medios de transporte primario, es decir, los oleoductos y los buques tanque. Las instalaciones más cercanas a las refinerías reciben los combustibles por tuberías de conexión directa, normalmente una para cada familia de productos.

En total, las plantas de la compañía son capaces de almacenar 6,4 millones de metros cúbicos de combustibles y carburantes y su conexión entre ellas mediante oleoducto, configura un sistema integrado que permite a los clientes depositar sus productos en una instalación y recogerlo en otra. Esta disponibilidad estratégica, unida a su experiencia en el transporte supone una de las mayores ventajas que ofrece CLH como empresa logística.

  Prueba del sistema contra incendios en la planta de San Roque.  

Cuatro ejemplos
Todas las instalaciones de almacenamiento de CLH tienen elementos comunes y siguen una política basada en la calidad, la seguridad integrada y el respeto por el medio ambiente. Sin embargo, cada instalación tiene sus propias características que la hacen única y que condicionan su actividad diaria, como se puede ver en los casos de San Roque (Cádiz), Barcelona, Son Banya (Mallorca) y León.

Al ser una empresa de servicios, la calidad es vital desde el punto de vista operativo. CLH depende de sus clientes y éstos, lógicamente, deben ver satisfechas sus necesidades. Por ello, la calidad es un aspecto que se cuida al detalle y que se trata de mejorar día a día con controles y procedimientos más exigentes, mejores equipos y una mayor eficiencia.

La misma importancia se da a la seguridad y al cuidado del entorno con el objetivo de evitar los accidentes laborales e industriales y lograr reducir al mínimo el impacto de las instalaciones en el medio. En el primer caso, la formación, los sistemas contra incendios y los equipos de protección individual y colectiva se revisan periódicamente para prevenir contratiempos. En el segundo, la implementación de soluciones como las unidades de recogida de vapores en cargaderos, el control de calidad de vertido de agua y los equipos para el tratamiento de aguas hidrocarburadas y residuos favorecen la sostenibilidad de la compañía y, más importante, el respeto medioambiental.

Conoce cómo funcionan las instalaciones de:

- San Roque
- Barcelona
- Son Banya (Mallorca)
- León





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