El tío de Álex
Pedro Herrero, jefe de explotación del oleoducto Loeches-La Muela, reparte su tiempo libre entre su familia, hacer algún deporte y la Fundación Prodis, una entidad que ayuda a niños con discapacidad intelectual.
Entre estos niños se encuentra Alejandro (Álex), su sobrino, que nació con síndrome de Down y que estudia en el colegio María Corredentora, un centro especial sostenido por la Fundación Prodis. Esta entidad recibe las mismas ayudas que cualquier colegio concertado sin tener en cuenta la formación más especializada e individualizada que requieren estos niños. Por este motivo, cualquier colaboración siempre es bienvenida.
Los profesionales de este centro, junto con la Fundación Prodis, diseñan programas educativos adaptados a la forma de aprender de estos alumnos. Primero los aplican con los niños del María Corredentora y, si resultan efectivos, se implantan después en los demás colegios e instituciones con los que trabaja este colectivo
 |
| |
de izda. a dcha: (detrás) Álex, Pedro, Pablo, Paula, Carolina, Marga (profesora), David, Carla, (delante) Rocío, Guillermo, Javier y Alba.
|
|
 |
¿Cómo nació la Fundación Prodis?
La iniciativa fue privada y nació a raíz de la unión de padres con hijos con este tipo de deficiencias o limitaciones y de profesionales de la educación especial. La falta de otros recursos les lleva a crear esta ONG, muy vinculada al colegio María Corredentora, que tiene en Madrid su único centro.
Una parte importante de la recaudación se destina, entre otras muchas cosas, a diseñar programas pedagógicos, al mantenimiento de las instalaciones, a la organización de escuelas de padres para ayudarles en su labor de educadores de sus hijos, a la concesión de becas escolares y de ocio, a crear aulas de informática y música, a la organización de competiciones deportivas o a la renovación del material pedagógico.
Y también lograr la integración.
Efectivamente. La Fundación Prodis tiene un objetivo muy ambicioso: intentar la máxima independencia de estas personas con discapacidad intelectual para que, cuando crezcan y sean adultos, no tengan que depender en exceso de sus padres o tutores. Y realmente se consiguen resultados: el síndrome de Down tiene muchos niveles y en los más leves se puede conseguir un grado de integración alto. Incluso algunos llegan a la Universidad Autónoma de Madrid, donde continúan su formación al finalizar la escolaridad.
Pero la inserción laboral sigue siendo la asignatura pendiente.
Prodis también prepara a los jóvenes para la inserción laboral. Recientemente han firmado un acuerdo con la Universidad Autónoma donde los alumnos mayores de edad se forman durante dos años en alguna actividad para después desarrollarla en las empresas. Una vez logrado un puesto, los tutores de Prodis hacen seguimiento de sus funciones y evalúan los progresos. Si se considera que la persona se adapta y realiza sus funciones correctamente, se queda en el puesto de trabajo asignado y durante toda su vida laboral tiene la supervisión de su tutor. Estos chicos son muy metódicos y precisos trabajando. Conozco el caso de una fábrica de montaje de componentes para automóviles donde tienen contratadas a muchas personas con síndrome de Down; allí, su labor es la de comprobar que las piezas se ajusten a unas medidas y estén bien hechas, una labor que la hacen correctamente
y con muy buen resultado.
¿De dónde surgió la idea de organizar un campeonato de pádel?
Entre las acciones más recientes para recaudar fondos, se encuentra un campeonato de pádel, que contó con una ayuda económica de CLH. Es una de las muchas actividades que organiza la Fundación para conseguir recursos con los que financiar sus proyectos. En estas actividades los protagonistas son los jóvenes de Prodis.
El torneo de pádel se celebró en el Club de Chamartín de Madrid, uno de los más populares, con una gran asistencia de público a pesar de coincidir con un importante partido de fútbol. Además de los afiliados de Prodis, también estuvieron los diez mejores jugadores de pádel de España, lo que animó a muchos aficionados a acudir al acto. Después del campeonato se produjo uno de los momentos más entrañables porque los participantes terminaron jugando con los chavales.
¿Merece la pena este tipo de acciones?
Sí, por supuesto. Además de conseguir financiación, se genera mucha ilusión en los chicos que participan en el evento y lo esperan con ansia. A lo largo de las semanas los profesores van recordándoselo, aconsejando que se porten bien, generando sentimientos de responsabilidad.
Estas iniciativas les permiten salir de la rutina y sentirse importantes, al menos por un día.
 |
| |
En las instalaciones de Loeches. |
|
 |
¿En qué otras acciones has colaborado?
Además de canalizar el donativo de CLH, también vendo agendas y calendarios entre los compañeros, que tienen mucho éxito. Estos calendarios tienen fotos de famosos que posan junto a niños que sufren esta discapacidad. Son fotos muy cuidadas y muy emotivas, por eso tienen mucha aceptación.
¿Crees que en CLH estas personas podrían desempeñar algún trabajo?
En la actualidad, la empresa tiene cubierto el cupo del porcentaje de empleados con discapacidad, que es de un dos por ciento. Si bien, me encantaría que en un futuro se pueda contratar a alumnos de la Fundación Prodis, que se ajusten a un perfil solicitado, y puedan conseguir un puesto de trabajo en CLH. Podrían colaborar en trabajos como el de auxiliar administrativo, ordenanza, copistería, jardinería.
Así, además, se lograría también una independencia económica.
Es difícil, pero no imposible. En la actualidad existe una residencia especializada donde conviven adultos con discapacidad intelectual acompañados de monitores, cuya labor es fundamental ya que fomentan su independencia poco a poco y van enseñándoles las labores más habituales y cotidianas, como el cuidado de la ropa, higiene o limpieza de la casa. Y, si todo va bien y el proceso se desarrolla correctamente, al final terminan viviendo sólo con compañeros.
¿Qué actos se organizarán próximamente?
En abril tenemos una obra de teatro que representa, a beneficio de Prodis, la compañía de Nuestra Señora del Recuerdo. Después habrá una exposición benéfica de pintura que se celebrará durante cuatro días en la galería Ansorena. En julio o septiembre habrá otro torneo de pádel y en noviembre un acto en la Bolsa de Madrid. También continuarán las excursiones a museos, granjas, conciertos, campamentos... Para ellos estos días son un premio y esperan cualquier salida con mucha ilusión.
Lanza un mensaje a la empresa y a tus compañeros.
Creo que CLH tiene que seguir potenciando su compromiso con la sociedad. Las experiencias en la integración de personas con deficiencia intelectual son muy positivas. Y a los compañeros les animo a colaborar en organizaciones de este tipo porque hace crecer a las personas y darse cuenta de lo que realmente es importante. Les animo a participar en cualquier ONG y que, si algún día ven a una persona con síndrome de Down trabajando en una empresa, sepan que para llegar a eso se requiere una gran labor de tutores, profesores, padres y amigos que han luchado para conseguir su integración.